lunes, 18 de mayo de 2015

Por la Sierra de la Cabrera

La Sierra de la Cabrera se encuentra entre las provincias de Zamora (noreste) y León (suroeste), pertenece al conjunto montañoso de Montes de León, dentro del macizo Galaico-leonés. Hace de límite entre ambas provincia y, en la parte zamorana, implica a dos comarcas: Sanabria y La Carballeda.
El pasado lunes, día 11, pasé casi el día entero haciendo un recorrido por sus cumbres, en compañía de mi amigo Hipólito Hernández "Poli", gran conocedor de la zona desde hace muchos años. Siempre es un placer pasar un día con él no solo por lo afable y buena persona que es sino por todo lo que puede enseñarte. No se guarda nada, lo da todo, lo cuenta todo y lo enseña todo. Es una de esas personas sabias que, además, les encanta explicarse, hacerse entender y enseñar, siempre desde la humildad que da la experiencia de los años y que hace especiales a las personas así. Es una pena que me quede tan a desmano pero procuro ir a verlo y pasar un día con él de vez en cuando. De hecho, si lo frecuentara más, me haría mejor persona a mi. Cada vez que lo visito vuelvo renovado.
Esta vez fuimos desde el Vizcodillo hasta la laguna de los Peces, pasando por términos de Rosinos de la Requejada (Doney de la Requejada y Escuredo), San Justo (Rábano de Sanabria y San Ciprián) y San Martín de Castañeda. El Vizcodillo es el segundo pico más alto de la provincia, con 2121 msnm. solo superado por Peña Trevinca, con 2127 msnm. Además pasamos junto al Alto del Peñón (1886 msnm) en Escuredo y comimos apaciblemente un poco antes de llegar al pico Tres Burros. Una ruta alucinante en el mismo límite entre Zamora y León.
En fin, que el nene quería ver cabras montesas y Poli me llevo a ver cabras montesas. La población zamorana de este ungulado de montaña ha crecido a partir de una introducción de la especie allá por el 2005, con éxito parece ser. De aquellos primeros ejemplares hoy ya no queda ninguno pero sí sus descendientes que, como podéis ver en las fotos que hice (a casi 1 km de distancia), año tras año, van trayendo nuevas generaciones. Vimos un grupo de 9 ejs., todos hembras con cabritos de este año.



De aves estuvo la cosa muy, muy floja, como toda la primavera de este año pero en la sierra se nota más aún por las fechas. Lo más interesante fue el vuelo cercano de un buitre negro en el mismo lugar donde vimos las cabras.

También tuvimos suerte esta vez y pudimos levantar una pareja de perdices pardillas. Una pena que solo fuera un vuelo rápido y no pudiera hacerle foto. Es, probablemente, la especie que más me apetece enseñaros aquí.
El resto del compendio ornitológico del día lo formaron aves como: collalba gris, chova piquirroja, alondra común, bisbita alpino, bisbita campestre, acentor común, curruca rabilarga, cuervo, halcón peregrino, aguilucho cenizo... etc. Todas especies típicas de estas montañas.
Un bisbita campestre.

Un halcón peregrino adulto.

Una vez que bajamos de las cumbres pasamos un ratito en un punto del monte de Sampil (Robleda-Cervantes) donde Poli tiene su particular parque de atracciones que, desde este día en que he conocido el sitio, lo bautizo como el "Poli's Butterflies Park". La comarca de Sanabria es, sin duda alguna, el mayor punto de interés para la observación y estudio de las mariposas diurnas de la provincia. Me atrevería a decir que es uno de los mejores de Castilla y León y, más aún, uno de los mejores de todo el noroeste peninsular. Para que os hagáis una idea, los listados de especies diarios de Poli llegan a veces casi a las 30 especies, en estas fechas, en solo un par de kilómetros de recorrido. Y hablamos solo de diurnas...
En este día, la mejor de todas fue Hamearis lucina, un solo ejemplar, macho. Es una especie de montaña y para nada abundante en nuestra provincia y Comunidad autónoma. Siempre muy localizada, en Zamora solo se encuentra en la comarca sanabresa y La Carballeda. Aquí tenéis una foto de esta pequeña preciosidad.

Para los que vamos de la parte baja de la provincia, la mayoría de especies que podemos ver son muy llamativas para nosotros dado que no las observamos habitualmente. Esta tarde vimos algunas de ellas como: Pyrgus malvoides, Zerynthia rumina, Leptidea sinapsis, Boloria selene, Euphydryas aurinia, Erebia triaria o Lycaena tityrus, además de la ya mencionada Hamearis lucina; y otras a las que observo con una mayor relativa frecuencia como: Nymphalis polichloros, Vanessa atalanta, Cynthia cardui, Melitaea phoebe, Pararge aegeria, Coenonympha pamphilus, Callophrys rubi, Lycaena phlaeas, Glaucopsyche alexis, Aricia cramera o Polyommatus icarus. Vimos todo esto, y alguna que se habrá olvidado, en solo un ratín de paseo. Imaginaros lo que es el lugar, a orillas del río Tera...
La guapérrima Euphydryas aurinia.

La pequeña e inquieta Pyrgus malvoides.

Las siempre llamativas montañesas, esta es Erebia triaria. Es una de las más abundantes aquí.


La azulada Glaucopsyche alexis.

Y la nocturna Eurrhypis pollinalis. En vuelo y vista de refilón recuerda a un Pyrgus.

También hubo reptiles en nuestras andanzas sanabresas. En la parte más alta vimos al endemismo por excelencia allí, la lagartija leonesa. Ya en Sampil un precioso macho de lagarto verdinegro con nupcial "full equipe" y un subadulto de lagarto ocelado.


De mamíferos, además de las cabras montesas, una pareja de corzos y 3 ciervos.
Y acabo con unas fotos paisajísticas. Ahí arriba la primavera solo está empezando aún...




martes, 12 de mayo de 2015

11/05/2015. Correlimos tridáctilos

Hoy pasé el día en la sierra sanabresa acompañado del más grande conocedor de aquellos parajes, Hipólito Hernández "Poli". Día completo observando fauna montana con la guinda de que conocí el que, ahora mismo, es el mejor punto para la observación de mariposas diurnas en la provincia de Zamora. Pero todo esto se merece una extensa entrada aquí, que haré con calma.
Volviendo de Sanabria paré al atardecer en la R.N. Lagunas de Villafáfila. Casi ya como despedida de lo que será inminente, un secarral. Llevamos dos días con temperaturas que rondan los 30ºC y parece ser que en los dos próximos los rebasaremos con creces. Esto unido a las pocas lluvias de esta primavera, hará que la pequeña lámina de agua que hay ahora mismo, desaparezca. Además lo hará rápido, alentada por un viento sur con calima que quema y seca todo a su paso. 
Hoy solo visité dos puntos, en los que tenía buena luz a estas horas, la zona de la cola de la rasa de la Salina Grande y la parte más ancha, desde la balsa de decantación de la depuradora. Aún con todo, ha habido entrada de limícolas. Además, entrada del limícola que más amamos aquí, yo al menos, el chorlitejo grande. Este es, por la razón que sea, el que nos trae las rarezas. Siempre, siempre, siempre, los correlimos canelos, pectorales, falaropos picofinos, andarríos del Terek y, por lo visto también, el archibebe patigualdo chico de hace unas semanas, han entrado con chorlitejos grandes. Pues bien hoy lo primero que me encuentro en la rasa es un buen grupo de esta especie. Concentración al máximo...
Nada, hoy no era el día tampoco. Además, si aquí había un buen grupo, había otro más numeroso en la parte ancha. Precisamente por las tardes vamos a la balsa porque, además de buena luz es donde se concentran los limícolas a esas horas. Hoy estaban justo en la orilla contraria y calculo que habría unos 250 ejs., predominando el chorlitejo grande. A saber que había entre ellos porque, además, había correlimos inidentificables debido a la distancia y la calima.
En fin, de lo que pude identificar y contar lo más interesante fueron 7 correlimos tridáctilos. Especie regular, anual pero, salvo algunos años puntuales, escasa. De las especies de limícolas estrellas cada primavera (zarapito trinador, correlimos gordo, correlimos tridáctilo, correlimos de Temminck, aguja colipinta y vuelvepiedras), ya solo me quedan dos este año. Eso sí los números están siendo, por decirlo de alguna manera, ridículos.
Fotos de los tridáctilos.



En este grupo mixto había 113 chorlitejos grandes.

Y, además: correlimos común (6), correlimos menudo (2), archibebe común, archibebe claro (2) y combatiente (6). A los que hay que añadir en la otra parte de la Salina Grande: chorlitejo chico (2) y andarríos chico (1). Más las tres reproductoras (que este año apenas lo harán por la sequía): avefría, avoceta y cigüeñuela, hacen un total de 12 sps. Para que os hagáis una idea de la tragedia, en esta semana deberíamos estar rondando las 20 sps. de limis por visita.
Y este es el panorama que nos espera.... La cola de la rasa está a punto de estar completamente seca.

Y en la parte de la balsa de la depuradora estamos así. La profundidad máxima debe rondar los 5-10 cm. Los patos ya no pueden nadar salvo en el canal central.


De otras especies de interés, solo destacar una gaviota patiamarilla de 2ºcy, en compañía de 3 sombrías.
Eso sí, si vais, os podéis hartar de garrapatas, mucho cuidado.
Volviendo, ya de noche, vi 7 ejs. de culebra de escalera entre Castronuevo de los Arcos y Malva, todos vivos. Eran 5 adultos y 2 juveniles. Además 3 ejs. atropellados, total 10. En Pozoantiguo otro adulto.
Adulto amenazante.

Y un precioso juvenil que, por su diseño dorsal, da nombre a la especie.

sábado, 9 de mayo de 2015

Mariposas por Las Coscojas (Toro)

En la última semana he descubierto una zona al Este de la comarca de Toro, casi en el límite con la provincia de Valladolid y el municipio pucelano de Villafranca de Duero, un pequeño vallejo en medio de los campos de cultivo que alberga una gran cantidad y actividad de mariposas. La zona está dominada por el cantueso Lavandula stoechas y el tomillo salsero Thymus hyemalis pero alberga una gran comunidad de herbáceas y matorral bajo que, en esta época, aparecen todos floridos, haciendo del lugar un gran oasis en medio del monótono paisaje cerealista y de regadío. En la última semana he hecho dos visitas, el día 02 y el día 08, con la intención principal de observar mariposas y colaborar en la recopilación de citas que estamos haciendo en la provincia, dirigidos por J.Alfredo Hernández. Esta cuadrícula, la UL09, pensé que podría estar poco prospectada y por eso me decidí a invertir el tiempo en ella. 
El lugar no es muy grande y, entre ambos días, he podido anotar las siguientes especies, tanto diurnas como nocturnas: Carcharodus alceae, Spialia sertorius, Colias alfacariensis, Colias crocea, Euchloe crameri, Anthocharis belia, Melitaea phoebe, Lycaena phlaeas, Pseudophilotes panoptes, Aricia cramera, Polyommatus icarus, Macroglossum stellatarumAutographa gamma, Tyta luctuosa y Heliothis peltigera.
Bonito ejemplar de Aricia cramera.

Espectacular macho de Pseudophilotes panoptes.

El hespérido Spialia sertorius.

Y otro hespérido, Carcharodus alceae.

En cuanto a las mariposas nocturnas.
Pocas tan espectaculares, bellas y confiadas como Eucharia festiva.

La discreta y mimética Autographa gamma, una mariposa nocturna común, con sus "orejas de conejo".

Tyta luctuosa.

Y otra discreta, Heliothis peltigera.

Una vez más, agradecer a Cristian Osorio la ayuda con las nocturnas.
Pero este lugar tiene otros tesoros, como la pequeña lagartija cenicienta.


Panorámica de una de las laderas de Las Coscojas, en todo su esplendor con la floración del cantueso.
En cuanto a las aves, es un sitio donde dominan especies como la cogujada montesina, la totovía, la curruca rabilarga, el alcaudón común, el aguilucho cenizo, el abejaruco común... etc. El día 02 vi aquí mis primeras oropéndolas.

jueves, 7 de mayo de 2015

06/05/2015. Canasteras en Villafáfila.


Visita de control de limícolas (y lo que caiga), en una de las mejores semanas del año para ellos aquí, a la R.N. Lagunas de Villafáfila. Reserva que se nos seca a pasos agigantados a pesar de las lluvias de los últimos días que lo único que van a permitir es alargar la agonía un poco más. En las colonias no hay actividad reproductora, salvo algunas parejas de gaviotas reidoras. De hecho hoy me sorprendió el silencio con el que la Salina Grande me recibió a primera hora. Normalmente en estas fechas, la primera hora del día es una algarabía de pagazas, gaviotas, avocetas, cigüeñuelas y patos de un ruido ensordecedor. Hoy reinaba un silencio sepulcral a las 09:00 horas (en lo que debería ser pleno pico de actividad de las aves). Apenas un puñado de pagazas, sin gaviotas (las pocas que hay debían estar comiendo fuera), pocas avocetas y cigüeñuelas... aterrador. El mejor momento del año, sin pájaros. Agónico.
Pero, lloros a parte, la mañana ha estado bastante bien. He sacado 15 especies de limícolas y, alguna de ellas, de esas que te alegran primavera tras primavera.
El pasado sábado, día 2 de mayo, J.L. Lorenzo "Colón", descubrió una canastera en una charca junto a la Salina Grande. Fueron varios los que visitaron el lugar en su busca y no dieron con ella, ni sábado ni domingo. Hoy, la verdad, no la llevaba en la cabeza. No la especie que, como mi experiencia dictaba, podría encontrarme con algún ejemplar ya que es el momento de verlas. Pero vamos, que no fui a buscar la de Colón. De hecho, dejé este lugar para el final del recorrido. 
Por aquellas cosas que pasan, y sin buscarla, di con una canastera posada en el borde de dicha charquita. De hecho debía estar ahí cuando llegué pero, como el lugar está al lado de la Salina Grande, mi telescopio se dirigió ahí en vez de al lugar donde estaba la canastera. Tuvo que levantarse reclamando y volver a posarse para llamar mi atención. Aquí tenéis a esta belleza de pájaro al que llevaba sin ver desde la primavera de 2012, se dice bien...

Pero lo bueno fue que, tras levantar el vuelo nuevamente y dar un par de vueltas en círculo se posó en un barbecho a unos 150 metros de mi posición. La enfoqué con el telescopio y...¡coño, si hay otra! Un segunda canastera común se mimetizaba perfectamente con la tierra arcillosa de la comarca de Tierra de Campos. Si no se movían, era casi imposible verlas a simple vista.

Se dedicaban a pegar pequeños saltos y vuelos para atrapar insectos que se levantaban del suelo. De vez en cuando se pegaba un vuelo más largo y cazaban sobre la lámina de agua de la Salina Grande o de la balsa de la depuradora llegando, incluso, a pasarme a pocos metros de mi cabeza. Lástima no haber tenido la réflex porque hoy me habría divertido con ella y con estos dos preciosos animales.
Con la bridge pude hacerle alguna foto en vuelo, muy testimonial.

Antes de entrar con el resto del listado de limícolas voy a contaros la que, para mi, fue la mejor observación del día y, esta vez, no se trata de un ave. Se trata de un reptil acuático, el galápago leproso. Y es que hoy he tenido el primer contacto con esta especie dentro de los límites de la Reserva Natural de las lagunas de Villafáfila. Desconozco si alguien lo ha soltado ahí o ha llegado por su propio pie (en la provincia de Zamora tenemos las dos especies autóctonas de galápagos, además de alguna especie invasora, por desgracia) pero es una alegría tenerlo con nosotros. Se trata de un ejemplar adulto según su tamaño y tomaba el sol plácidamente en esta bonita mañana de mayo. Espero que se le respete y que aparezcan más ejemplares. Esta especie, como el resto de tortugas acuáticas, es un gran aliado del ser humando ya que se alimenta de multitud de invertebrados acuáticos, incluyendo las larvas de los mosquitos que tanto nos molestarán a partir de ahora y hasta el final del verano.

Volviendo a los limícolas, como ya os he dicho, fueron 15 especies en total. A las canasteras hay que añadir las siguientes, todas en números muy exiguos para lo que debería ser ahora. Pongo los totales de lo que conté:
Avefría europea, avoceta común, cigüeñuela común, canastera común (2), chorlitejo grande, chorlitejo chico (2), chorlito gris (8), combatiente (5), archibebe común (25), archibebe claro (1), archibebe oscuro (1), correlimos zarapitín (1), correlimos común, zarapito trinador (3) y vuelvepiedras (1).
Todo esto en el entorno de la Salina Grande y la laguna de San Pedro, únicos lugares que conservan agua, a parte de la Casa del Parque que hoy estaba cerrada y que, de haber estado abierta, podría haber proporcionado alguna especie más. Con todo, veis que las cifras son completamente ridículas.
Los tres zarapitos trinadores.

Cuatro de los 8 chorlitos grises que había.

Un solo archibebe oscuro, eso sí, precioso.

Aquí los tres archibebes más comunes en España, de izquierda a derecha, oscuro, claro y común.

El único correlimos zarapitín que vi, junto a un bonito macho de combatiente.

El macho de combatiente anterior junto a otro. Son iguales pero uno en blanco y otro en negro. Junto a ellos, un archibebe común.

Fuera de los limis pude ver: gaviota cabecinegra (1 adulto, ya visto por Cristian el fin de semana pasado), el híbrido de cabecinegra y reidora que reporté ya en abril, fumarel cariblanco (1), fumarel común (2) y, como dato fenológico también, la primera pollada de tarro blanco.
En la miscelánea final de fotos...
Este visón americano en la balsa de la depuradora. Ya avisé a los responsables para que lo trampeen.

Un bisbita campestre, dedicado a Cristian, él ya sabe porqué. :-)

Estado de la parte suroeste (la de Otero de Sariegos) de la Salina Grande. Sobran las palabras.

Un milano negro y un cernícalo vulgar, con las primeras luces.

Y tuve algo de tiempo para mariposas y libélulas. De las primeras vi: Papilio machaon, Coenonympha pamphilus, Pontia daplidice, Pieris rapae y la nocturna Eupithecia centaureata (identificada por Cristian a través de mi foto). De libélulas: Sympetrum fonscolombii e Ischnura graellsii.
Imagen de Eupithecia centaureata, preciosa pero muy pequeña.