martes, 22 de abril de 2014

Resumen de Semana Santa

Como ya os comenté en mi anterior entrada, esta Semana Santa he tenido la suerte de poder salir bastante al campo. Igual que en muchas otras ocasiones se nos acumulan circunstancias que lo hacen imposible, al menos para los que tenemos que compaginar familia, trabajo y amigos, otras veces pasa al contrario y nos encontramos con tiempo suficiente para practicar nuestra afición favorita y llenar todas nuestras horas libres de campo.
Esto, exactamente, es lo que me ha sucedido la semana pasada. He podido sacar buenas horas de naturaelza dedicándolas, principalmente, a sacar especies para mi Big Year
El día 12 hice un tour importante (320 km) por la provincia. Recorrí desde Toro hasta el límite con Portugal, por San Martín del Pedroso, en tierras alistanas. De allí me adentré en la Sierra de La Culebra, por Nuez y Mahíde, para salir por Tábara. Y acabé la tarde en el azud de Santa Eulalia de Tábara.
Los días 13 y 18 visité la R.N. Lagunas de Villafáfila, con las consabidas especies de interés que ya he publicado aquí (entrada anterior a esta).
Los días 14, 15, 16, 17 y 19 hice las visitas de control al aguilucho papialbo de Vezdemarbán.
Además, el mismo día 15 subí al Teso de La Horca, en Villalonso, en busca de gangas ortegas, terreras y otros habitantes del pedregal. El día 16 recorrí parte de la comarca toresana, con excelentes resultados.
Por último, el día 20, visité las graveras de Coreses en busca de paseriformes migrantes donde pude anotarme, por ejemplo, mis primeros carricerines comunes (en gran número este día), carriceros comunes, oropéndolas y tórtolas europeas.
Me hubiera gustado hacer una entrada de cada día pero, el resto del tiempo, ha sido para mi familia. Ellos son los que más notan esas horas, para bien y para mal. Y sin su paciencia, esto sería imposible.
Como no voy a detallaros lo que dió de si cada día, porque lo más importante ya lo sabéis, solo dejo un compendio con alguna de las fotos que hice a lo largo de estas jornadas.
Pareja de roqueros solitarios, macho y hembra. Los sorprendí en su territorio el día que visite las arribas a la altura de Castro de Alcañices, cuando iba de ruta por el oeste provincial.


Cerca de allí vi, y me anoté para el Big Year, a la collalba rubia, representada por un imponente macho cantor.

Ya en la ribera del río Manzanas, en Nuez, disfruté con varias especies forestales, entre ellas, el trepador azul de la foto.

Una vez en los territorios del lobo ibérico, en la sierra de La Culebra, cambiaron algunas especies al cambiar de hábitat. Una de las más representativas de aquí, la curruca rabilarga.

De la salida del día 12 tenía dos especies objetivo: vencejo pálido y piquituerto común. A la primera ya os la enseñé en la entrada anterior y, de la segunda, no conseguí foto pero pude verlos en pinares de Tábara. Ya tendré oportunidad de fotografiarlo algún día.
En Villafáfila, además de moritos, gaviota cana, zampullines cuellinegros, gaviota cabecinegra, gaviota patiamarilla, flamenco común, y otras especies de interés, pude anotarme varias especies nuevas para lo que va de año. Ambos días también me proporcionaron buenas observaciones de otras especies. El lugar está muy interesante, salvo de limícolas, que la cosa está muy, muy parada. Parece que esto está sucediendo en otras partes del país, al menos, en la mitad más occidental.
En fin. Entre lo mejor, 3 espátulas vistas muy cerca para lo que se estila aquí, que suele ser el que estén a varios centenares de metros. Una lástima que, hoy que podíamos leerlas, ninguna de las tres tuviera anillas. A cambio se dejaron fotografiar intensamente.

Unas de ellas capturó para nosotros un enorme ejemplar de gallipato el cual le costó tragar. Estuvo zarandeándolo unos 15 minutos antes de llevarlo al gaznate. Lo aplastaba con el cucharón, le daba golpes contra el agua, lo lanzaba al aire... ¡y vuelta a empezar! Todo esto mientras era perseguida por las otras dos que trataban de robarle el botín. Al final lo tragó pero debió quedarle atravesado porque tosió varias veces antes de volver a la rutina de alimentación. Esas costillas que saca el gallipato deben de rascar muchísimo el esófago...
Unas imágenes de la escena.



Uno de los días que estuve por Vezdemarbán, fotografié a este gran barbón. Debe rondar los 16 kg.

De Villafáfila también, esta collalba gris.

Una hembra de tarro blanco, sin duda uno de los patos más elegantes que tenemos.

Y, como interés, las ciento y pico garcillas bueyeras que había en el complejo lagunar de la Reserva el día 18. Personalmente es la observación más numerosa que tengo. Foto de unas cuantas.

Uno de los primeros bisbitas campestres que han llegado a la provincia de Zamora.

En la visita del día 20 a las graveras de Coreses sorprendí a un ruiseñor común cantando en un cable. Es muy difícil sorprender a este pájaro cantando fuera de la espesura de la vegetación. Además toleró muy bien el paso del coche, por lo que le tiré unas fotos y le hice un vídeo (ya lo enseñaré). De hecho me fui y quedó en el lugar. Supongo que el celo puede más que el miedo.
Un par de imágenes.


En cuanto a otra fauna.
Sorprendí a este zorro a primera hora de la mañana en Pinilla de Toro.

Lo mismo sucedió con este visón americano que estaba tan afanado en comerse un cangrejo a orillas del río Valderaduey, en Castronuevo, que me dejó hacerle fotos y vídeos durante un buen rato.

En Castro de Alcañices, este precioso macho de lagartija colilarga.

Un detalle de cabeza y dorso. Preciosas esas motitas azules.

En el teso de La Horca, en Villalonso, disfruté un rato con las mariposas. Además de la interesante Zegris eupheme, anoté otras cuantas especies, entre ellas las de las fotos.
Lasiommata megera (saltacercas), para mi, una hembra.

Y un ejemplar de Pieris brassicae (blanquita de la col), una de las mariposas más comunes de Zamora. Nunca la había sacado aquí, así que es una oportunidad de engordar el listado, aquí a la derecha, de fauna zamorana.

Y, para terminar, unos paisajes de la parte occidental zamorana.
Salto de Castro de Alcañices con el antiguo poblado de los trabajadores, hoy abandonado.

Llanada entre las tierras de Tábara, Aliste y Carballeda, con la sierra de La Culebra al fondo.

Praderas espectaculares en la Zamora fronteriza, en Nuez.

El río Manzanas. Una orilla es Nuez (Zamora, España) y la otra Quintanilha (Bragança, Portugal).
A ver si ya me pongo al día.

sábado, 19 de abril de 2014

Papialbo, imperial, moritos, pescadora...

El aguilucho papialbo, macho adulto, que lleva con nosotros desde el pasado día 13 de abril, cuando lo descubrió Svend Petersen en Vezdemarbán, ha copado toda mi semana. Sin duda, de momento, es la observación del año para nuestra provincia. Si los limícolas no nos traen algún bombazo, va a ser difícil que otro pájaro supere en rareza e interés a este. Ni siquiera los flamencos o la pagaza piquirroja que, hasta el momento, parecían que serían las observaciones del año.
Pero no solo es que tengamos ante nosotros a un pájaro que haya venido de muy lejos. Sino que, además, se deja ver muy bien y nos da unos momentos espectaculares con esos arcos que describe en el cielo mientras emite su distintivo reclamo.
Han sido unas 25 personas las que han pasado por el punto donde se está viendo, a lo largo de la semana. Hoy, 19 de abril, esta preciosidad sigue en el lugar y ha sido visto por gente de: Zamora, Valladolid, Burgos, Salamanca, Valencia, Asturias y Coruña, que yo sepa. 
Personalmente lo he visitado todos los días menos uno, cinco en total. Es una oportunidad única ya que es muy probable que no vuelva a ver un aguilucho papialbo durante una semana seguida en mi vida (a no ser que me de por mudarme a Kazakstán, que lo dudo).
Dejo algunas de las fotos que he ido haciéndole a lo largo de la semana.



Esta se la dedico a mi amigo Xabi Varela, amante de los aguiluchos y del reggae...

En una de sus coronaciones antes de dejarse caer haciendo tirabuzones.

Pero he tenido la suerte de salir al campo bastante durante la última semana. Esto me ha permitido remontar bastante con el Big Year y, actualmente, estoy en 202 especies. 
El 12 estuve en la parte más occidental de la provincia, en las riberas del río Manzanas, en la comarca de Aliste y, después, me adentré en la sierra de La Culebra para salir por tierras de Tábara.
El día 13 estuve en Villafáfila.
El 14 gasté la mañana en Vezdemarbán con el aguilucho, como ya os conté en la entrada anterior.
El 15 hice lo mismo y, además, subí al Teso de La Horca, en Villalonso.
El 16 recorrí varios puntos de la comarca toresana, donde obtuve observaciones de interés que ahora os cuento.
El 17 visita al papialbo.
El 18, matinal en Villafáfila.
Y, hoy, otra visita al aguilucho y a encontrarme con amigos allí.
Y salir al campo en abril siempre da sorpresas...
El día 16, regresando de ver el papialbo sorprendí a un águila imperial ibérica de 2º año sobrevolando el pueblo de Vezdemarbán. Es mi segunda imperial en lo que va de año, después de la que vi en Revellinos el 26 de febrero. 
Esta es la cita número 25 para la provincia de Zamora, que se tenga constancia. Pero tengamos en cuenta que solo hay 4 observaciones anteriores a septiembre de 2011. Desde esta fecha, hasta hace tres días, se han dado las otras 21 anotaciones. Dejo un par de fotos que me dio tiempo a hacerle.


El día 12, como he dicho, visité la frontera con Portugal en la parte alistana. Quería conocer la colonia de vencejos pálidos de San Martín del Pedroso, la ÚNICA conocida en toda la provincia de Zamora. Esta colonia de cría fue descubierta por Alfredo Hernández y Maribel Martín en la primavera de 2013. Está situada bajo un puente que une España con Portugal, sobre el maravilloso río Manzanas.
En el día de mi visita conté un minimo de 27 vencejos pálidos.
Que yo sepa, estas son las primeras fotos hechas de esta especie en la provincia de Zamora.



A principios de mes aparecieron 2 moritos en Villafáfila que dejaron de verse ese mismo día. En estos días volvió a relocalizarse uno y Víctor Salvador vio tres juntos el día 17. Por lo tanto, mi visita del 18 estaba orientada a ver, entre otras delicias, a estos tres bonitos animales.



La otras especie rara para la provincia que teníamos presente y descubierta por el propio Víctor y por Cristian Osorio era una gaviota cana de 2ºcy que, Manuel Rodríguez y yo, pudimos ver nada más llegar en el día de ayer. Lo que no conseguí fueron fotos debido a la enorme distancia.
Pero lo que no estaba tan lejos era una nueva gaviota cabecinegra, esta de 3ºcy. Para nuestra sorpresa, además, se ha emparejado con un adulto de gaviota reidora y las estuvimos viendo construyendo el nido juntas. Si producen híbridos tendremos una oportunidad única de documentar el hecho porque, además, están bastante accesibles para foto a pesar de la distancia. Unas imágenes.
Aquí acomodando el nido la cabecinegra ante la atenta mirada de su pareja de otra especie.

Y aquí en un momento en el que salió a buscar hierba para acolchar la plataforma.

Más pájaros de interés en este día, 3 gaviotas patiamarillas de 2ºcy. Esta es la única que se dejó fotografiar.

El mismo día en que vi la imperial y un rato después, recorriendo las riberas del Duero en Toro, di con este precioso águila pescadora que se portó estupendamente. Seguramente sea la mejor observación que tengo de este pájaro en el interior de España.

Y este día también, sorprendí a un búho campestre en Pinilla de Toro. De enero a ahora hemos pasado de sufrir para ver uno a poder verlos a diario si nos lo proponemos, al menos, en la franja oriental de la provincia que, por otra parte, es donde son más abundantes de siempre.

Y fuera del tema ornitológico, el día 15, en Villalonso, anoté una mariposa escasa en la provincia de Zamora, Zegris eupheme. En Castilla y León está restringida a la zona centro de la comunidad, alejada de las zonas montañosas. Es típica de los tesos más altos de la Tierra de Campos como es el caso del Teso de La Horca, en Villalonso (804 msnm).
Unas imágenes que tomé de este bonito piérido.

Todo esto es lo más interesante de esta semana tan productiva que he tenido pero hay mucho más. En otra entrada os voy desmenuzando y poniendo unas fotos.

lunes, 14 de abril de 2014

14/04/2014. ¡Aguilucho papialbo en Vezdemarbán!

El aguilucho papialbo, Circus macrourus, es una rapaz esteparia de distribución oriental en nuestra región geográfica. Se reproduce entre el sur de Rusia y Mongolia y todavía permanece en países como Rumanía, Ucrania, Bulgaria y Moldavia.
Es uno de las 4 especies de aguilucho que cría en el Paleártico Occidental. Es una rapaz migradora y, además, de largas distancias. Inverna al sur del Sáhara, ocupando de Senegal a Sudán y hasta Sudáfrica por el sur. Además, parte de su población pasa el invierno en el subcontinente indio.
En España tiene el estatus de rareza pero los últimos años están siendo prolíficos en observaciones. Estos avistamientos son regulares en la franja mediterránea y al sur de Andalucía. Por lo tanto, se van rarificando hacia el Oeste, Centro y Norte de la península. Si en nuestro país es raro, en esta parte del país lo es más.
Bien. Ayer, 13 de abril, Svend Petersen, aficionado a la observación de aves, danés y, con la inmensa fortuna para nosotros de estar casado con una española (y zamorana) y venir de visita al pueblo varias semanas al año, disfrutaba de las aves esteparias que no tiene en el norte cuando descubrió un espectacular macho adulto de aguilucho papialbo, cerca de la localidad de Vezdemarbán. La observación se produjo a última hora de la tarde pero avisó con prontitud, algo muy importante en estos casos.
Hoy, 14 de abril, el propio Svend, Crisitan Osorio y yo hemos podido disfrutar de una de las rapaces más bonitas que pueden verse en nuestro continente.
Personalmente he estado viéndolo durante 3,5 horas. Ha sido una de las rarezas que más he disfrutado de todas las que he visto en España, y son unas cuantas... Quizá el tenerla a 15 minutos de casa haya influido... ;-)
Unas primeras imágenes.



Pero no solo el pájaro ha sido precioso. El machote estaba totalmente encelado, esto es, se dedicaba a cortejar a las hembras de los aguiluchos autóctonos, sobre todo, las de aguilucho cenizo. Pero hasta el punto de darles obsequios (en forma de topillos), como es típico en muchos cortejos de rapaces en que el macho entrega presas a la hembra en el aire, y las hembras despreciarlas. Me resultaba frustrante que no le hicieran caso.
Se dedicaba a hacer vuelos de cortejo, a chillar, a volar "tipo mariposa", a hacer tirabuzones pero no le hacían caso. Solo acababa llamando la atención de los machos residentes y le acababan azuzando.


Los arcos que describe en el aire, muy altos, son espectaculares. Y su reclamo es muy diferente al de los cenizos, distinguible muy bien y en la distancia. Aquí os dejo un momento de cuando llega al punto álgido del arco y luego se deja caer dando vueltas. Parece un ángel.

La siguiente imagen nos sirve para apreciar algunos detalles de su diseño en la parte superior. Vemos el gris claro uniforme, el obispillo blanco que destaca y el diseño de primarias negro característico, mucho menos extenso que en sus primos cenizos y pálidos.

En la siguiente imagen, aunque mala, vemos un macho de cenizo dándole tralla al forastero venido del Este y nos sirve, además, para ver las claras diferencias entre ambas especies.

Resumiendo, difícil de olvidar.
Por el lugar hemos visto otros pájaros, todas especies ligadas a los campos de cultivo de cereal. Así, hemos contado hasta 28 avutardas (casi todo machos haciendo "la rueda"), calandrias, collalbas grises... De interés, un búho campestre y un esmerejón, seguramente este, el último del año.
Y, por supuesto, aguiluchos cenizos. Algunos de ellos como este espectacular macho melánico, dueño y señor de una tierra de alfalfa. Su color es la antítesis de nuestro visitante oriental.


Por allí también pasaron una pareja de aguiluchos pálidos. Hice una foto del macho para ver las diferencias con nuestro papialbo.

Solo nos quedó por ver un aguilucho lagunero para poder haber anotado, en un rato, a los 4 aguiluchos del Paleártico Occidental en el mismo punto.
Pero la mañana no acabó ahí. Cuando estaba a punto de irme, Cristian y Svend, que se había ido antes, me avisan de que habían visto un buitre negro entre Belver de los Montes y Vezdemarbán y que venía dirección hacia este pueblo. Así que, como ya tenía los bártulos en el coche, decidí ir a su encuentro y tuve la fortuna de verlo de lejos, y de tomarle la siguiente foto. No, no es un ovni...
Difícilmente olvidaremos este 14 de abril de 2014. ¡Hasta la fecha es bonita!