martes, 1 de septiembre de 2015

31/08/2015. Novedades en Coreses

Estamos en pleno paso migratorio y hay que controlar todo el terreno posible. El embalse de Ricobayo está controlado y el poco agua que hay en Villafáfila también así que hoy por la tarde pensé en acercarme a las graveras de Coreses. De vez en cuando dan sorpresas y estando en las fechas en las que estamos todo puede pasar. Por suerte, hoy sí que pasé un buen rato.
Sin duda lo mejor fue la observación de un fumarel común juvenil. Se trata de la primera cita de esta especie para este grupo de humedales artificiales y hace la número 156 anotada en el lugar según la lista que configuramos hace unos meses con el fin de listar toda la comunidad ornitológica. 
El fumarel común es escaso en la provincia de Zamora durante el paso postnupcial. Tampoco es que se vea de manera boyante en el paso de primavera pero, al menos, si es más numeroso en el único lugar donde es regular en la provincia, la R.N. Lagunas de Villafáfila. Fuera de aquí es bastante escaso e irregular, en paso otoñal mucho más.

Siguiendo con las observaciones de interés, apareció un pato colorado nuevo. Se trata de un macho adulto en plumaje de eclipse. Los últimos individuos reportados en este sitio fueron una hembra adulta y uno de los jóvenes que sobrevivieron de la exigua pollada que sacó (2ª cita de cría para la provincia). La última cita de estos dos ejemplares es del mes de julio. Hoy, por cierto, no los vi. El pato colorado se ha vuelvo de presencia regular, aunque muy escasa, en este lugar desde el último par de años. Fuera de Coreses solo hay citas en Villafáfila, sierra de Sanabria y una antigua gravera inundada, hoy inexistente, en Toro.
Macho de pato colorado junto a fochas comunes.

La tercera observación destacable ha sido la de dos jóvenes espátulas que descansaban en una isla de una de las graveras. Cuando fue cayendo la tarde comenzaron a desperezarse y poniéndose a comer. La foto está tomada con muy poca luz ya.

Aunque no es un buen lugar para este grupo de aves, en una de las lagunas había limícolas. Entre ellos lo más interesante fue un andarríos bastardo. Además pude anotar: andarríos grande, andarríos chico y chorlitejo chico.
También di con la garceta grande que lleva pasando aquí todo el verano. Estaba formando grupete con una garza real (en la foto) y una garceta común.

En cuanto a anátidas, además del colorado, estimé unos 70 azulones, 30 ánades frisos y conté 1 cuchara y 1 cerceta común. En la imagen, el único cuchara presente, junto a dos azulones.

Y tres machos de azulón en plumaje de eclipse. Ahora no hay dos iguales.

Sobre el agua también, zampullines comunes y somormujos lavancos, varios de ellos jóvenes de este año. En la foto, un pollaco de los primeros.

Otras aves chulas vistas: 2 rascones, 1 pechiazul juvenil y 1 alcotán que bajó a una de las charcas a ponerse ciego de libélulas, ya casi de noche.

sábado, 29 de agosto de 2015

28/08/2015. Llegaron las pescadoras

Desde hace un par de semanas que apareció la primera, ya se pueden ver águilas pescadoras en nuestros ríos y embalses. Así pues, obtener la observación anual de una de estas preciosas, era la excusa perfecta para una nueva visita de control al embalse de Ricobayo y, posteriormente, al azud de Santa Eulalia de Tábara (donde hace pocos días se vieron dos ejemplares).
A lo largo de la mañana pude ver dos águilas. La primera en Ricobayo, a la altura de San Cebrián de Castro, en una observación muy fugaz ya que oí el impacto sobre el agua a mis espaldas y solo la vi salir con un pez entre las garras y dirigirse aguas abajo, hacia Perilla de Castro. No me dió tiempo ni a decirle adiós. Menos mal que tuve una nueva oportunidad con otro ejemplar en el azud de Santa Eulalia y, esta vez, se portó muy bien ya que no estaba excesivamente lejos para observarla con telescopio y estaba posadita y tranquila. Se trataba de un adulto precioso. Si hubiera tenido anillas habría podido leerlas casi seguro. Tuve suerte de elegir el lugar para mirar aquí, desde las pesqueras de la orilla de Granja de Moreruela. Si hubiera ido al lugar habitual, la presa del azud, me la hubiera comido con patatas. Estas fotos son de este último ejemplar, cerca para el telescopio pero en Birmingham para la cámara y una foto decente. Una hora estuve disfrutándola y allí quedó cuando me fui.


Pero además de estas, hay otras novedades. 
La primera parada la hice en Montamarta, como es habitual para controlar las cigüeñas negras que, hoy, eran 6 o yo solo vi 6. Esta zona es muy sinuosa y pueden estar metidas en cualquier cola del embalse.

En este lugar había limícolas: chorlitejo grande (10), correlimos común (9), andarríos chico (14), chorlitejo chico (6), correlimos menudo (1) y correlimos zarapitín (1). Otras novedades aquí fueron 2 gaviotas sombrías (1 adulto y 1 joven) y el número creciente de somormujos lavancos que hoy formaban ya un grupo de 104 ejemplares, cuando en visitas anteriores no pasaban de 15-20.
Gaviota sombría adulta con un correlimos zarapitín.

Gaviota sombría juvenil.
                            

En la zona de Valclemente-Castrotorafe el número de garcetas grandes va en aumento. Así hoy conté 18 ejemplares. Además una espátula común y mis primeras cercetas comunes del postnupcial, 2 ejemplares. En el lugar sigue el juvenil/1ºinv. de gaviota patiamarilla.
Garcetas grandes junto a garza real y gaviota patiamarilla.


Y detalle de la gaviota sola que controlé por primera vez el 05 de agosto.

Paré en un lugar donde no lo he hecho apenas este postnupcial, la cola de Valclemente y había cosas de interés: aguja colinegra (2), combatiente (1) y andarríos grande (2), además de una garceta común, un puñado de andarríos chicos (omnipresentes por todos los sitios) y gaviotas reidoras.
Las dos colinegras, primeras del postnupcial para mi.

Y en la tercera zona de Valclemente, junto a la urbanización, se ha formado un playón impresionante para uso y disfrute avícola. Aquí es donde vi la primera pescadora pero, además, había más limícolas y un buen puñado de gaviotas. Con los que formaban el primero, llegué a las 11 especies de limis hoy. Aquí anoté: correlimos menudo (9), avefría europea (34), correlimos común (8), chorlitejo grande (15), chorlitejo chico (2), agachadiza común (1) y los andarríos chicos que no conté.
La agachadiza intentó pasar desapercibida por todos los medios pero no lo consiguió. Es también la primera para mi en el postnupcial.

Correlimos común y chorlitejo grande.

Correlimos menudo y chorlitejo grande.

Chorlitejo chico juvenil.

Las gaviotas reidoras aquí fueron 157 ejs. que, sumadas a las vistas en los puntos anteriores, hicieron un total de 365 individuos. En esta playa también estaba el adulto de patiamarilla lisiado, que parece que aguanta desde primeros de agosto.
Los cormoranes hoy parecían más escasos. Habré visto unos 200 ejs. en total nada más. Aquí dos de ellos.

Y uno de los habitantes más discretos del humedal pero fácilmente rastreable en la arena, la nutria.

Regresando a casa me encontré con este chotacabras gris atropellado en La Tabla.

Y dejo un par de fotos del día 25, que salí a mariposas y volví para casa casi de vacío. 
Un juvenil de lagartija cenicienta.

Y una nueva especie de mariposa nocturna para la buchaca, Grammodes stolida. Identificada con ayuda de varios miembros del foro NaturZamora. Muy bonita y muy abundante ese día.
¡¡Seguimos!!

lunes, 24 de agosto de 2015

Polyommatus albicans

Si hay algo motivador cuando te inicias con un grupo nuevo de animales (en mi caso) son los instantes en que descubres una nueva especie que añadir a tu corta andadura en ese grupo, cuando ves un nuevo taxón por primera vez, es algo indescriptible que solo entienden los que sienten verdadera pasión por lo que hacen. A mi, por suerte, me queda mucho que descubrir en el mundo de las mariposas. Supongo que será equiparable a cuando alguien consigue un autógrafo de su cantante favorito o puede llegar a hacerse una foto con su ídolo futbolístico, no se. 
Ese instante de encontrarte con lo nuevo, con lo que solo conocías antes por fotos en libros o webs, lo vivo, lo tridimensional, lo que se mueve, lo que se hace realidad... Ese pequeño chute de adrenalina es uno de los motores que nos mueven a los aficionados a la observación de la naturaleza. Investigar, conocer, experimentar, relacionar y contar lo que descubrimos o vemos en el campo y, como yo, tratar de trasladarlo al resto con la esperanza de que esa pasión se multiplique y llegue al mayor número de personas posible. Unos harán fotografías excelentes, otros tendrán webs, otros blogs, otros escribirán libros o los más humildes pero magníficos trip reports de sus andaduras, incluso unos cuantos harán magníficas redacciones del momento en foros o redes sociales. Pero, a todos, nos gusta contar lo que vemos  de una manera u otra.
Hace unos días viví uno de esos momentos al encontrarme con una especie de mariposa, Polyommatus albicans. Esta especie está muy restringida a una parte concreta de la provincia de Zamora, al sureste, principalmente en la comarca toresana y en La Guareña llegando a Tierra del Vino y Tierra del Pan, de momento. Probablemente tenga una extensión algo mayor que iremos descubriendo con los años. Digo de momento porque, los que seguís este espacio habitualmente ya lo sabéis, varios aficionados estamos tratando de mapear la provincia entera con todas las áreas de distribución de los lepidópteros citados en Zamora.
Esta mariposa, de la familia Lycaenidae, vuela en una sola generación anual lo que hace que su presencia entre nosotros sea mucho más corta que para otras especies. Así solo podemos verla entre finales de junio y septiembre, por lo que hay que estar atento a trabajarla durante este corto espacio de tiempo. Hace unos días comenzaron a citar varios ejemplares en varios puntos del sureste provincial y me propuse dar con ella en la zona donde vivo (ya estaba citada anteriormente). Hasta el pasado día 21 no pude intentarlo en serio pero tuve suerte y la encontré a la primera y, además, de manera abundante. Eso sí, al estar ya a finales de agosto, los ejemplares son viejos y no pude disfrutarlas en todo su esplendor. 
Aquí reverso de un macho, ya muy desgastado.

Y el anverso que ha perdido los bordes negros anchos de las alas anteriores y que apenas muestra los lunares negros de las posteriores.

Vive en prados secos y cerca de zonas rocosas, en terrenos calcáreos entre los 500 y los 2000 msnm. Su área de distribución mundial se circunscribe, básicamente, a Marruecos y la Península Ibérica, donde casi se extiende por toda ella salvo por la parte más occidental. Zamora estaría en ese límite occidental de distribución donde, por lo visto, llega al norte de León pero no rebasaría la Cordillera Cantábrica.
Está incluida en el Libro Rojo de las Mariposas de Europa en la categoría SPEC 4a (especies europeas endémicas no amenazadas).
Aquí una hembra mostrando el reverso, también desgastada.

Y aquí su anverso de color marrón leonado y el borde de medialunas naranjas en ambos pares de alas.

En cuanto a las aves, estos días, no he tenido muchas novedades desde mi última visita al embalse de Ricobayo. El paso postnupcial de paseriformes ya es muy notorio y he anotado mis primeros "básicos" como mosquiteros musicales y papamoscas cerrojillos. 
Este año hay una especie que destaca entre el resto de pajarillos por su abundancia, el alcaudón común. Y no solo aquí sino en toda la región ya que hablando con colegas de afición de provincias limítrofes, todos tienen la misma percepción. Curiosamente los eché mucho de menos en primavera pero, donde quiera que sea, han debido criar de manera espectacular porque ahora mismo todo está lleno de jóvenes. Como el de esta foto que oteaba insectos desde un aspersor destinado al riego en el borde de un maizal.

Y a esta avutarda macho, de hace unos días, que caminaba junto a una carretera en una calurosísima tarde de agosto donde el aire parecía hervir, como muestra la imagen y donde se ve la reverberación. Treinta y muchos grados en el momento de la toma, en medio de un barbecho reseco por este verano tan cruel.


jueves, 20 de agosto de 2015

Cigüeña negra (vídeo comentado)

Este vídeo lo realicé hace unos días. Es uno de mis momentos ornitológicos favoritos durante el paso postnupcial en la provincia de Zamora, la llegada de las cigüeñas negras al embalse de Ricobayo. Lo he comentado para explicar un poquito más su presencia aquí.
Me he creado una cuenta en YouTube para que podáis ver mejor estos vídeos ya que la calidad que ofrece Blogger es bastante pésima.
Espero que os guste.

viernes, 14 de agosto de 2015

14/08/2015. Zarapito real en Ricobayo

Hoy he hecho una nueva visita de control a los puntos del recorrido que estoy trabajando en este postnupcial en el embalse de Ricobayo. Lo he hecho, además, espoleado por las buenas observaciones de un compañero de afición (cuyo nombre y citas no quiere que aparezcan esplícitamente en este blog) hace tres días y que presentaban novedades respecto a mis visitas anteriores.
He sacado todo salvo un interesante grupo de avocetas y un zarapito trinador. Pero bueno, en su lugar, me he topado con un zarapito real juvenil que, aunque ha mantenido las distancias, ha permitido verlo bastante bien. Es mi primera observación de esta especie, en Zamora, fuera de la R.N. Lagunas de Villafáfila. 
Las fechas son las típicas de aparición del zarapito real en nuestra provincia. La cita propia más temprana que tengo es la de 2 ejs. un 07 de julio en Villarrín de Campos, dentro de la Reserva. A partir de esa fecha se suceden observaciones durante todo ese mes, agosto y septiembre para, después, empezar a recibir a ejemplares invernantes.
Unas tomas testimoniales de este gran limícola.

Fijaros en el profuso estriado de espalda y flancos alares así como el pico, algo más corto que la longitud típica de la especie, lo que denota un ave joven y que está acabando de desarrollarse. No ha acabado de formar su pico por completo y, seguramente, ya ha hecho muchísimos cientos de kilómetros.

También he vuelto a localizar a la gaviota cabecinegra juvenil. Hoy se encontraba en otra parte del embalse, no demasiado lejos del lugar anterior, en línea recta. Estaba con el gran grupo de reidoras en Montamarta, en la ensenada que utilizan de reposadero. Me quedaba mucho más lejos pero creo que en la foto podéis verla o, al menos, intuirla dentro del círculo. Compartía playón con unas 200 gaviotas reidoras.

Y no lejos de allí he vuelto a ver a mis queridas gitanas. Hoy he contado 6 ejemplares de cigüeñas negras donde el otro día había 3 aunque, según un mensaje que acabo de recibir de Cristian Osorio, J. Alfredo Hernández y Maribel Martín en el grupo de WhatsApp de los pajareros zamoranos, ahora mismo están viendo 8 negras.
Es un lujo poder contar con un lugar fijo para disfrutar tan bien a esta especie durante los pasos postnupciales.
Aquí tenéis unas fotos de algunas de ellas de esta mañana mientras patrullaban las orillas pescando alburnos.



Siguiendo con las especies de interés, el adulto y el joven de gaviota patiamarilla siguen en su sitio. Hoy por fin pude pillar a este último que me había dado esquinazo en días anteriores. Es un buen vigardo, más grande incluso que el adulto que ya lo es bastante también. Sin duda, son dos patiamarillas de la población mediterránea, más grandes que las de la población de la costa norte.

Hoy sí pillé mejor a las garcetas grandes. Conté 5 ejemplares.

Una se arrimó algo a mi posición (siempre teniendo en cuenta las distancias aquí).

Y una novedad más. Mis primeras espátulas de este postnupcial, un adulto y un juvenil.
Aquí el adulto.

Y aquí el joven, que habrá nacido hace apenas unas pocas semanas.

Además de todo lo anterior pude ver unas cuantas especies de limícolas, además del zarapito, pero de manera muy, muy escasa y en números exiguos salvo un par de ellos. Así anoté: avefría europea, cigüeñuela común, chorlitejo chico, chorlitejo grande, correlimos común, archibebe común, andarríos chico, andarríos grande y andarríos bastardo (1 solo ejemplar pero diferente a los vistos en jornadas anteriores).
En cuanto a rapaces: buitre leonado, águila calzada, aguiluchos cenizo, lagunero y pálido, milanos negro y real y cernícalo vulgar.
De interés fenológico, un ruiseñor común cantaba tímidamente a primera hora desde el interior de una zarza.

martes, 11 de agosto de 2015

Notas Ricobayo y Villafáfila


El pasado día 08, aprovechando que tenía que subir al pueblo, madrugué un montón e hice unas paradas en el embalse de Ricobayo, en los mismos sitios exactos en los que estuve el día 05. El objetivo era comprobar si seguían las especies más interesantes que vimos ese día: chorlitejo patinegro, andarríos bastardos, cigüeñas negras, garcetas grandes, gaviotas patiamarillas y gaviota cabecinegra. Cumplieron todos salvo el primero.
Visité recodos del embalse en Montamarta, San Cebrián de Castro y Fontanillas de Castro. Este último lugar como novedad ya que no había ido nunca y lo hice recomendado por el amigo Víctor Salvador.
Los dos ejemplares de gaviota patiamarilla estaban en el mismo sitio que hace tres días. El adulto parece tener problemas de salud ya que permanece tumbado siempre y solo vuela cuando ya estás muy cerca aunque, hoy, no forcé y lo dejé en su sitio. El otro día parecía tener más fuerzas pero esta vez lo he visto francamente débil. Cerca de ellas, el juvenil de gaviota cabecinegra seguía unida al grupo de reidoras del lugar pero en esta jornada mucho más lejos que en la ocasión en que la encontramos.
La patiamarilla adulta tumbada junto a la orilla.

Las cigüeñas negras han disminuido su número aunque también puede ser que estuvieran metidas en alguna ensenada fuera de mi alcance visual. En este día solo conté 3 ejs.
En las imágenes, dos de ellas.


Los andarríos bastardos estaban en el mismo lugar exacto que el primer día, en la cola junto al pueblo de Montamarta, en un bando mixto de limícolas formado por 6 especies. En las fotos, los dos ejemplares, ambos juveniles.


Cerca de ellos dos correlimos comunes que, supongo, serán de los que ya había el día 05. Uno de ellos junto a un juvenil de lavandera boyera.

Pero también había novedades. Entre ellas mis primeros chorlitejos grandes del paso postnupcial. Dos ejemplares (1 adulto y 1 joven) en el mismo lugar que los andarríos. Aquí el adulto aún en plumaje nupcial.

Como novedad también, en San Cebrián de Castro, levanté dos cigüeñuelas y en el mismo lugar había dos correlimos comunes más.
En esta imagen un grupo del limícola más abundante estas semanas, el andarríos chico (aunque hay un bastardo infiltrado en la foto). Hoy, con toda seguridad, he visto más del centenar de ejemplares entre todos los puntos de observación.

Abundantes también las gaviotas reidoras que han dado un total de 374 ejs. Y las avefrías pues, si el día 05 contamos 1 ej., el día 09 censé un total de 56 ejs. en dos grupos. Este que vuela compuesto por 25 ejemplares, en los alrededores de las ruinas del castillo de Castrotorafe.

Y otras que van aumentando su número de manera escandalosa son las garzas reales, como la de la foto.

Entre las rapaces hoy: buitre leonado, milano negro, milano real, aguilucho cenizo, busardo ratonero, águila calzada, culebrera europea y halcón peregrino. A la primera culebrera de la mañana la pillé acabándose de secar después del baño.

Y los más abundantes, los milanos negros, que están al acecho de los grandes pescadores como: cigüeñas de las dos especies, garzas reales, garcetas grandes (de las que vi 6) y cormoranes grandes. Les roban los alburnos que se les escapan o los pescan ellos mismos aprovechando el frenesí. Aquí junto a una gaviota reidora.

Como dije antes, en Fontanillas he descubierto un sitio nuevo. Tiene una pinta tremenda pero en este día, sábado de agosto, solo había romería de pescadores y los pájaros estaban muy lejos. A ver en futuras jornadas. Imagen del evento que, probablemente, dejará el lugar con algo de mierdecilla.

Y si el día 08, al subir al pueblo, fui parando por el embalse, el día 09, al bajar hacia Toro, entré por Villafáfila. El único punto de agua estaba sin un solo bicho. Creo que es la primera vez que lo he visto así sin, ni siquiera, un mísero andarríos chico que llevarse a los prismáticos. 
Pero lo mejor fue la observación, aunque no en muy buenas condiciones lumínicas, de un joven águila perdicera que volaba de Villafáfila a Villarrín. Es solo mi segunda cita de esta especie dentro de los límites de la Reserva.
Y como siempre por estas fechas, las enormes culebreras que perchan sobre las crucetas de los tendidos eléctricos. Como diría el amigo gallego Ricardo Hevia: "¿qué les pasa a las culebreras de Villafáfila, están borrachas o qué?" (poned acento gallego cerrao al leer esto). Por alguna extraña razón, aquí se dejan observar bien, muy bien.
Una de ellas.