lunes, 25 de julio de 2016

Lycaena bleusei en el norte provincial

La mariposa diurna Lycaena bleusei, manto oscuro ibérico, es una especie propia de la zona central de la península ibérica, endémica de nuestro país. Hasta hace muy poco su distribución conocida en Castilla y León estaba restringida al sur, zona de las sierras salmantinas, abulenses y segovianas, además de observaciones aisladas en Soria.
Desde hace dos o tres años esta especie, que carecía de citas al norte del río Duero, se ha ido citando en varios puntos de la provincia de Zamora, sobre todo, en su cuadrante noroeste donde llega a convivir con su pariente Lycaena tityrus. Para algunos autores, aún hoy, L. bleusei es considerada una subespecie de L. tityrus cuyo nombre sería Lycaena tityrus bleusei. Pero esto resulta difícil de considerar viendo sus diferencias, tanto morfológicas como de distribución. Esto estaba claro, al menos, cuando las distribuciones de ambas especies eran muy claras ya que, según lo conocido para ese momento, sus áreas de distribución no se tocaban. Pero ¿qué pasa ahora con las L. bleusei de Zamora que sí que comparten distribución en L. tityrus en el noroeste de la provincia? Al menos en las comarcas zamoranas de Sanabria y La Carballeda ambas especies viven en simpatría. 
Entre los días 21 y 24 de julio he vuelto a pasar unos días en Morales de Valverde y, como en los últimos veranos, he vuelto a campear en busca de fauna, con las mariposas como excusa. En esta ocasión he trabajado 3 cuadrículas para el futuro Atlas de las Mariposas Diurnas de la provincia de Zamora, prospectando: TM65 (esta brevemente), TM64 y TM54,
En la TM65, concretamente en Quiruelas de Vidriales, encontré 4 ejemplares de Lycaena bleusei a orillas del río Tera. Esto ampliaba su distribución del Este provincial. Pero dos días después di con varios ejemplares en dos cuadrículas nuevas pero en puntos cercanos entre sí, en los términos de Morales de Valverde y Santa María de Valverde -cuadrículas TM54 y TM64-.
Resumiendo, esta escasísima especie amplia en, nada menos, que tres cuadrículas su área de distribución. El hábitat en que las he encontrado es parecido, praderías en bordes de monte mediterráneo cerca de cursos fluviales -ríos Tera y Castrón-.
Unas fotos de ejemplares tomadas en Morales de Valverde y Quiruelas de Vidriales.

Por fin he podido fotografiar decentemente el reverso de esta especie.

Y en esta imagen una Lycaena bleusei jutno a una Lycaena phlaeas o manto bicolor, mucho más común y mejor distribuida que nuestra protagonista.

Pero en estos días, no solo he dedicado tiempo a las Lycaena, obviamente. En mis pateadas por el campo he hecho la siguiente lista de mariposas diurnas: 
Thymelicus sylvestris, Spialia sertorius, Leptidea sinapsis, Colias crocea, Pieris brassicae, Pieris rapae, Vanessa cardui, Issoria lathonia, Pararge aegeria, Lasiommata megera, Coenonympha lyllus, Pyronia tithonus, Pyronia cecilia, Melanargia lachesis, Hipparchia statilinus, Brintesia circe, Favonius quercus, Satyrium esculi, Lycaena phlaeas, Lycaena bleusei, Celastrina argiolus, Pseudophilotes panoptes, Aricia cramera y Polyommatus icarus.
Estos días he visto mis primeros ejemplares del año de Hipparchia statilinus, sátiro moreno, entre Morales de Valverde y Santa María de Valverde.

Polyommatus icarus, cuyos nombres comunes son ícaro o dos puntos. En esta foto se pueden ver los dos puntos que le dan nombre, en el reverso del ala delantera, uno en la celda y otro al lado, en la zona E1b.

Sin duda en esta comarca de Los Valles y en estas fechas, puedo decir que la mariposa más abundante es Pyronia tithonus o lobito agreste.

Una de mis favoritas, por su discreción, Satyrium esculi o querquera.

Y, como siempre, la familia de los hespéridos no dejándose ver. Este es el único Spialia sertorius o sertorito que he visto en 3 días de paseos.

Pero ¿y por las noches? Pues en esos momentos también podemos disfrutar de las mariposas de manera, además, mucho más cómoda. Y es que en un paseo por el pueblo, después de cenar y en las noches más cálidas y sin viento, podemos disfrutar de las especies de mariposas nocturnas de la zona. Sin duda, infinitamente más difíciles de identificar que las diurnas por lo que, en parte, lo hace mucho más gratificante siempre que tengas paciencia.
En este grupo de invertebrados estoy muy, muy verde, por eso recurro a gente que sabe para que me oriente. En este caso me ha ayudado la amiga Marian Pomeda que se está erigiendo en toda una experta en estos bichillos.
En estos días he podido fotografiar 5 especies: Polypogon plumigeralis, Mormo maura, Thalera fimbrialis, Thaumetopoea pityocampa y Nyctobrya muralis.
Esta especie es una de las grandes, Mormo maura. Me la encontré descansando de día bajo un puente del río Castrón.

Aunque parece haber dudas, esta es Nyctobrya muralis, en las calles de Morales de Valverde, a la luz de las farolas.

Una maravilla de color esmeralda, Thalera fimbrialis, también en las calles de Morales.

Una de las mariposas nocturnas más comunes de la provincia de Zamora, Thaumetopoea pityocampa.

Y una pequeña que parece adorar las enredaderas ornamentales ya que había bastantes, aunque muy inquietas, Polypogon plumigeralis.

¡Ah, sí, también hubo pájaros! Para no aburriros con una lista enorme os añado solo las especies que han sido nuevas durante esta "campaña" del verano 2016: martín pescador, aguilucho cenizo, abubilla, escribano soteño, cuco común, ruiseñor bastardo, golondrina dáurica, buscarla pintoja, gallineta común, ruiseñor común, curruca capirotada, ánade azulón, andarríos grande, mosquitero ibérico, tórtola europea, garza real y lechuza común.
Lavandera blanca a orillas del Tera, en Quiruelas de Vidriales.

Y el afán naturalista se ejerce durante 24 horas al día si se puede...
Una araña que se llama Menemerus semilimbatus.

El maravilloso avispón europeo Vespa crabro, completamente inofensivo para el hombre. Hoy está siendo esquilmado por culpa de la confusión con la invasora avispa asiática Vespa velutina.

Fijaros que mandíbulas.

Un par de saltamontes.
Tettigonia viridissima o saltamontes verde común, un gigante.

Y Oedipoda caerulescens o saltamontes de alas azules -solo se ven cuando alza el vuelo-.

Para acabar, así lucía la luna llena al salir estas pasadas noches de julio sobre Morales de Valverde.

Hoy mismo me vuelvo al pueblo y espero seguir disfrutando de esa comarca.

viernes, 22 de julio de 2016

Libro: "El dilema de Spallanzani y otras curiosas historias de murciélagos"

Hace unas semanas terminé de leer un libro, simplemente, fantástico. Y es que cuando un naturalista se pone a leer algo escrito por otro naturalista, vocacional además, no puede dejar de quedar fascinado.
Eso es lo que me ha sucedido con la obra de Roberto X. Hermida, "El dilema de Spallanzani y otras curiosas historias de murciélagos", publicado, una vez más y con un nuevo acierto, por Tundra Ediciones.
Roberto X. Hermida, gallego, doctor en Biología, es uno de los mayores especialistas en quirópteros de este país y durante esta pequeña obra nos hace llegar la pasión que le sale por los poros hacia este desconocido, para el gran público -salvo por temas cinematográficos y novelescos-, grupo de mamíferos voladores.
En el libro nos pone al día de la situación de los murciélagos y su estudio de una manera amena, utilizando como eje central los experimentos sobre la ecolocalización que se comenzaron a realizar en el siglo XVIII, con Lazzaro Spallanzani a la cabeza. 
Roberto nos cuenta sus inicios trabajando con estos animales, sus aventuras por la sierra del Xistral, la cual describe en detalle, o el valle de As Pontes así como otros lugares a caballo entre Galicia y León, con especial atención a algunos puntos de especial interés, por ejemplo, la cueva de Rei Cintolo, en Mondoñedo.
Pero también nos deleita con lugares lejos de su patria chica, tanto en España como fuera de nuestro país. Especialmente son trepidantes las aventuras narradas sobre Etiopía, tanto las propias como las de terceros, siempre con los murciélagos como protagonistas.
Un libro recomendado para cualquier amante del mundo natural en cualquiera de sus niveles. Y si además de ser un apasionado de la naturaleza lo eres también de la narrativa, en esta obra encontrarás disfrute por ambas vías.

martes, 19 de julio de 2016

18/07/2016. Llegan las cigüeñas negras migrantes

Como cada año por estas fechas comienzan a llegar y concentrarse las cigüeñas negras en las orillas orientales del embalse de Ricobayo en su viaje postnupcial en busca de tierras del sur. Con suerte podremos ver varias decenas de ellas durante, aproximadamente, las dos próximas semanas. Y yo, desde luego, no pienso perdérmelo.
Así hoy me marqué como objetivo visitar el lugar para ver si tenía la suerte de darles la bienvenida. Y tuve esa suerte conmigo ya que he visto la primera de las muchas que vendrán, espero.
Estamos bajo una intensísima ola de calor que hace alcanzar los 38ºC en el termómetro a las horas centrales del día por lo que, obviamente, hay que evitar este momento y madrugar mucho para, a media mañana, irte a un lugar protegido del sol, al menos, en mi caso.
Así, a las 06:45, ya estaba viendo amanecer en las orillas de Montamarta. Se nota el incipiente paso postnupcial con la presencia de abundantes andarríos chicos, varios andarríos grandes, gaviotas reidoras -aunque muchas serán las que han criado en Villafáfila-, archibebes comunes... 
Paré en tres puntos en este lugar y esto es lo que anoté de interés:
Cigüeña negra (1 ad.), cigüeña blanca (4), cigüeñuela común (2pp y 3 pollos grandes), avefría europea (1), chorlitejo chico (abundante, con adultos y jóvenes de varias edades), andarríos grande (4), archibebe común (1), andarríos chico (muy abundante, sin contar pero sobre los 40 ejs.), gaviota reidora (111) y pagaza piconegra (1).
Esta es la primera cigüeña negra del año allí.

Parte del grupo más numeroso de gaviotas reidoras. Seguramente sean las de Villafáfila pues el año pasado, sobre estas mismas fechas, leímos una anillada de las puestas ahí ese año, unas semanas antes.

Hembra de chorlitejo chico.

Y demás pajarillos típicos de esta zona del embalse de Ricobayo, como la cogujada común. Esta preparaba el cebo para sus polluelos.

Desde Montamarta me fui a orillas de San Cebrián de Castro, anotando lo siguiente de interés: garceta común (1), avefría europea (2), chorlitejo chico (abundante, adultos y pollos de varias edades), andarríos chico (sobre una docena), andarríos grande (2), gaviota reidora (17), pagaza piconegra (36) y golondrina dáurica (1).
Cuando la temperatura ya empezó a subir de manera importante -hasta entonces se había mantenido sobre los 20ºC nada más- decidí rematar la mañana aguas arriba, en la orilla de Santa Eulalia de Tábara para disfrutar con la comunidad variopinta de garzas que anda estas semanas por ahí. Así anoté: martinete común, garza real, garceta común, garcilla bueyera y uno de los ejemplares de larga estancia que tenemos en la zona de garcilla cangrejera. Además se portó muy bien junto a las aguas de la cascada. Unas fotos.

Además de las ardeidas vi un pequeño grupo de media docena de espátulas alimentándose en la zona. 
Pero de lo más guapo de este lugar fue la de poder disfrutar de un descaradísimo críalo juvenil a muy corta distancia mientras buscaba orugas entre la hierba. Las aves adultas de este gran cuco son bonitas pero lo del juvenil, para mi gusto, es espectacular.

Cerca de allí pescaban un par de martines pescadores que no se dejaron retratar.
A última hora me sobrevoló un buitre negro subadulto.

Además anoté 4 lejanas gaviotas patiamarillas. Esta es una de ellas.

También descarada esta perdiz roja que no se movía del borde de un camino.

Y, cuando ya me iba, me salió esta cierva que buscaba rápidamente la sombra del monte pues en ese momento, sobre las 11:30 horas, ya teníamos unos abrasadores 30ºC.
¡Empieza la diversión!

viernes, 15 de julio de 2016

Morales de Valverde. Inicio de temporada.

Como cada verano, comienzo la temporada de prospección de mariposas y odonatos en el valle de Valverde y alrededores, al norte de la provincia de Zamora. Teniendo como base el pueblo de Morales de Valverde trataré de catalogar el mayor número de especies de estos dos grupos de invertebrados en algunas de las cuadrículas UTM de la zona y así ir acumulando datos para los atlas provinciales.
Para empezar, los pasados días 12 y 13 de julio, hice un par de recorridos en la TM64. La lista de mariposas diurnas de esta cuadrícula, a día de hoy, es de 36 especies. En estos dos días conseguí añadir dos nuevas, Pieris napi y Favonius quercus.
La lista completa es la siguiente: Thymelicus sylvestris, Thymelicus lineola, Colias crocea, Pieris rapae, Pieris napi, Pontia daplidice, Coenonympha lyllus, Maniola jurtina, Pyronia tithonus, Pyronia cecilia, Melanargia lachesis, Brintesia circe, Favonius quercus, Satyrium esculi, Lycaena phlaeas, Aricia cramera y Polyommatus icarus.
A Pieris napi o blanca verdinerviada la encontré en una zona de huertas entre canales de riego. Vi un único ejemplar y parece una hembra de 2ª generación.

Como ya dije antes, la segunda novedad de estos primeros recorridos fueron varios ejemplares de Favonius quercus. Para nada debe de ser una especie escasa, más bien todo lo contrario. El asunto es que hay que buscarla en las copas de las encinas y yo voy mirando mariposas en el ángulo bajo, el del suelo. En cuanto me he propuesto mirar las carrascas, he dado con ella con facilidad. Vi varios ejemplares.
Macho de Favonius quercus o nazarena.

No lejos de las anteriores me encontré con un pariente suyo, que ya había anotado el verano pasado, Satyrium esculi o querquera. Esta también frecuenta las encinas pero este ejemplar andaba a ras de suelo. Es un macho.

El resto de especies son de las más abundantes y comunes en este valle.
Pyronia tithonus o lobito agreste, abundantísima en las praderas de los encinares por ejemplo. Difícil de fotografiar por ser muy inquieta y moverse con mucha soltura entre la hierba.

La enorme Brintesia circe o rey mozo. En estos días es imposible no verla.

Otra que está bien distribuida por la provincia de Zamora pero que para nada es abundante, al menos, en esta zona, Coenonympha lyllus o níspola. En la imagen podéis ver el anverso de las alas que no muestra con mucha frecuencia, según mi corta experiencia.

La más abundante estos días ha sido, sin duda, Melanargia lachesis o medioluto ibérica. Las he mirado muy bien en busca de alguna de sus primas menos abundantes que, creo, podría haber aquí como M. occitanica o, quizá también, M.ines, pero no ha habido suerte. 
Esta mariposa prácticamente solo está distribuida por la península ibérica -España y Potugal- salvo una pequeña área en el suroeste mediterráneo francés. Lo de la imagen es una hembra.

Otra de las comunes, Polyommatus icarus o ícaro. Para nada es tan abundante como en la comarca toresana donde vivo pero está bien representada. No obstante, es una de las mariposas diurnas más abundantes y mejor distribuidas del Paleártico Occidental.

En cuanto a los odonatos, he notado la cosa muy floja. A pesar de haber tenido una primavera muy lluviosa en este 2016 hay zonas que el año pasado estaban inundadas y tenían buenas poblaciones de libélulas pero que este año están casi secas. De hecho he anotado pocas especies para lo que era normal aquí en años anteriores. 
La lista completa ha sido esta: Lestes dryas, Ischnura graellsii, Orthetrum brunneum, Orthetrum coerulescens, Sympetrum striolatum y Sympetrum fonscolonbii.
Macho de Lestes dryas, zigóptero espectacular.

Macho de Orthetrum coerulescens, muy bonito también con ese azul brillante. Esta es la forma más sureña, sin las líneas antehumerales amarillas típicas de la especie. Puede separarse de O. brunneum por el pterostigma que, en esta especie, es alargado y amarillento mientras que en brunneum es más corto y castaño. 
Acabo echando de menos estas especies de un año para otro.

Aquí una hembra de O. coerulescens mostrando esas líneas amarillas antehumerales.

Y para identificar a estas dos pedí ayuda a los tronaos de las libélulas de mi provincia, que son varios... ¡por suerte!
Son dos ejemplares de Sympetrum striolatum, especie que siempre encuentro en los bordes de los encinares.
Esto es una hembra inmadura.

Y esto es un macho, creo que inmaduro también.

Y, por supuesto, hubo aves. Apunté 39 especies y entre ellas dos muy interesantes y que nunca había observado en Morales. Se trata de dos rapaces de las que aún estamos configurando su distribución exacta en la provincia por lo que estos datos son muy valiosos. Así, el día 12, pude ver abejeros y elanios casi en la misma zona de monte. Conociendo su fenología es más que probable que estén criando en las proximidades.
Junto a estas dos aves, la lista completa es la que sigue: codorniz común, cigüeña blanca, águila calzada, milano negro, ratonero común, abejero europeo, elanio común, cernícalo vulgar, vencejo común, abejaruco europeo, pito real, pico picapinos, cogujada común, totovía, golondrina común, avión común, colirrojo tizón, tarabilla común, mirlo común, curruca carrasqueña, carricero común, mosquitero papialbo, carbonero común, herrerillo común, agateador común, alcaudón real, urraca, corneja negra, cuervo, estornino negro, oropéndola, gorrión común, gorrión molinero, gorrión chillón, pinzón vulgar, pardillo común, jilguero, verderón común y verdecillo.
La verdad es que en esta época le presto poca atención a las aves y, cuando me doy cuenta, no he hecho ni una foto para mostraros aquí...
Estos son 2 de los 3 pollos que ha sacado la pareja de cigüeñas blancas de la iglesia de Morales. Ya vuelan sobre el pueblo y en los alrededores, junto a sus padres.

Y este es otro jovencito "recién salido del horno" -como dice mi amigo Xabi Varela-. Es un ratonero común.

También pude anotarme algunos mamíferos. Entre unas carrascas descubrí -más bien nos descubrimos mutuamente- una preciosa corza. Además hay algunos tramos de monte con una buena densidad de conejos. Y en un camino, observé huellas de tejón y excrementos de garduña, bien poblados de titos de cereza.
Como especie nueva para el lugar, y con la ayuda para su identificación de Juanjo Ramos y Abel Bermejo, puedo mostraros un molusco acuático, un caracol de agua dulce que se llama Radix ovata. El arroyo Zamarrilla, en Morales, estaba plagado de ellos. Quizá estuvieran ahí años anteriores y no les prestara atención pero me extraña ya que estos estaban en un lugar que frecuento y, creo, hubieran llamado mi atención como ha sucedido ahora. Se alimenta de las algas del fondo de arroyos con aguas cristalinas, como es el caso de este, así que no suponen un problema para nadie. De hecho es un indicador de aguas de media y alta calidad, siempre calizas. 
Intentaré conseguir mejores fotos otro día.