sábado, 19 de abril de 2014

Papialbo, imperial, moritos, pescadora...

El aguilucho papialbo, macho adulto, que lleva con nosotros desde el pasado día 13 de abril, cuando lo descubrió Svend Petersen en Vezdemarbán, ha copado toda mi semana. Sin duda, de momento, es la observación del año para nuestra provincia. Si los limícolas no nos traen algún bombazo, va a ser difícil que otro pájaro supere en rareza e interés a este. Ni siquiera los flamencos o la pagaza piquirroja que, hasta el momento, parecían que serían las observaciones del año.
Pero no solo es que tengamos ante nosotros a un pájaro que haya venido de muy lejos. Sino que, además, se deja ver muy bien y nos da unos momentos espectaculares con esos arcos que describe en el cielo mientras emite su distintivo reclamo.
Han sido unas 25 personas las que han pasado por el punto donde se está viendo, a lo largo de la semana. Hoy, 19 de abril, esta preciosidad sigue en el lugar y ha sido visto por gente de: Zamora, Valladolid, Burgos, Salamanca, Valencia, Asturias y Coruña, que yo sepa. 
Personalmente lo he visitado todos los días menos uno, cinco en total. Es una oportunidad única ya que es muy probable que no vuelva a ver un aguilucho papialbo durante una semana seguida en mi vida (a no ser que me de por mudarme a Kazakstán, que lo dudo).
Dejo algunas de las fotos que he ido haciéndole a lo largo de la semana.



Esta se la dedico a mi amigo Xabi Varela, amante de los aguiluchos y del reggae...

En una de sus coronaciones antes de dejarse caer haciendo tirabuzones.

Pero he tenido la suerte de salir al campo bastante durante la última semana. Esto me ha permitido remontar bastante con el Big Year y, actualmente, estoy en 202 especies. 
El 12 estuve en la parte más occidental de la provincia, en las riberas del río Manzanas, en la comarca de Aliste y, después, me adentré en la sierra de La Culebra para salir por tierras de Tábara.
El día 13 estuve en Villafáfila.
El 14 gasté la mañana en Vezdemarbán con el aguilucho, como ya os conté en la entrada anterior.
El 15 hice lo mismo y, además, subí al Teso de La Horca, en Villalonso.
El 16 recorrí varios puntos de la comarca toresana, donde obtuve observaciones de interés que ahora os cuento.
El 17 visita al papialbo.
El 18, matinal en Villafáfila.
Y, hoy, otra visita al aguilucho y a encontrarme con amigos allí.
Y salir al campo en abril siempre da sorpresas...
El día 16, regresando de ver el papialbo sorprendí a un águila imperial ibérica de 2º año sobrevolando el pueblo de Vezdemarbán. Es mi segunda imperial en lo que va de año, después de la que vi en Revellinos el 26 de febrero. 
Esta es la cita número 25 para la provincia de Zamora, que se tenga constancia. Pero tengamos en cuenta que solo hay 4 observaciones anteriores a septiembre de 2011. Desde esta fecha, hasta hace tres días, se han dado las otras 21 anotaciones. Dejo un par de fotos que me dio tiempo a hacerle.


El día 12, como he dicho, visité la frontera con Portugal en la parte alistana. Quería conocer la colonia de vencejos pálidos de San Martín del Pedroso, la ÚNICA conocida en toda la provincia de Zamora. Esta colonia de cría fue descubierta por Alfredo Hernández y Maribel Martín en la primavera de 2013. Está situada bajo un puente que une España con Portugal, sobre el maravilloso río Manzanas.
En el día de mi visita conté un minimo de 27 vencejos pálidos.
Que yo sepa, estas son las primeras fotos hechas de esta especie en la provincia de Zamora.



A principios de mes aparecieron 2 moritos en Villafáfila que dejaron de verse ese mismo día. En estos días volvió a relocalizarse uno y Víctor Salvador vio tres juntos el día 17. Por lo tanto, mi visita del 18 estaba orientada a ver, entre otras delicias, a estos tres bonitos animales.



La otras especie rara para la provincia que teníamos presente y descubierta por el propio Víctor y por Cristian Osorio era una gaviota cana de 2ºcy que, Manuel Rodríguez y yo, pudimos ver nada más llegar en el día de ayer. Lo que no conseguí fueron fotos debido a la enorme distancia.
Pero lo que no estaba tan lejos era una nueva gaviota cabecinegra, esta de 3ºcy. Para nuestra sorpresa, además, se ha emparejado con un adulto de gaviota reidora y las estuvimos viendo construyendo el nido juntas. Si producen híbridos tendremos una oportunidad única de documentar el hecho porque, además, están bastante accesibles para foto a pesar de la distancia. Unas imágenes.
Aquí acomodando el nido la cabecinegra ante la atenta mirada de su pareja de otra especie.

Y aquí en un momento en el que salió a buscar hierba para acolchar la plataforma.

Más pájaros de interés en este día, 3 gaviotas patiamarillas de 2ºcy. Esta es la única que se dejó fotografiar.

El mismo día en que vi la imperial y un rato después, recorriendo las riberas del Duero en Toro, di con este precioso águila pescadora que se portó estupendamente. Seguramente sea la mejor observación que tengo de este pájaro en el interior de España.

Y este día también, sorprendí a un búho campestre en Pinilla de Toro. De enero a ahora hemos pasado de sufrir para ver uno a poder verlos a diario si nos lo proponemos, al menos, en la franja oriental de la provincia que, por otra parte, es donde son más abundantes de siempre.

Y fuera del tema ornitológico, el día 15, en Villalonso, anoté una mariposa escasa en la provincia de Zamora, Zegris eupheme. En Castilla y León está restringida a la zona centro de la comunidad, alejada de las zonas montañosas. Es típica de los tesos más altos de la Tierra de Campos como es el caso del Teso de La Horca, en Villalonso (804 msnm).
Unas imágenes que tomé de este bonito piérido.

Todo esto es lo más interesante de esta semana tan productiva que he tenido pero hay mucho más. En otra entrada os voy desmenuzando y poniendo unas fotos.

lunes, 14 de abril de 2014

14/04/2014. ¡Aguilucho papialbo en Vezdemarbán!

El aguilucho papialbo, Circus macrourus, es una rapaz esteparia de distribución oriental en nuestra región geográfica. Se reproduce entre el sur de Rusia y Mongolia y todavía permanece en países como Rumanía, Ucrania, Bulgaria y Moldavia.
Es uno de las 4 especies de aguilucho que cría en el Paleártico Occidental. Es una rapaz migradora y, además, de largas distancias. Inverna al sur del Sáhara, ocupando de Senegal a Sudán y hasta Sudáfrica por el sur. Además, parte de su población pasa el invierno en el subcontinente indio.
En España tiene el estatus de rareza pero los últimos años están siendo prolíficos en observaciones. Estos avistamientos son regulares en la franja mediterránea y al sur de Andalucía. Por lo tanto, se van rarificando hacia el Oeste, Centro y Norte de la península. Si en nuestro país es raro, en esta parte del país lo es más.
Bien. Ayer, 13 de abril, Svend Petersen, aficionado a la observación de aves, danés y, con la inmensa fortuna para nosotros de estar casado con una española (y zamorana) y venir de visita al pueblo varias semanas al año, disfrutaba de las aves esteparias que no tiene en el norte cuando descubrió un espectacular macho adulto de aguilucho papialbo, cerca de la localidad de Vezdemarbán. La observación se produjo a última hora de la tarde pero avisó con prontitud, algo muy importante en estos casos.
Hoy, 14 de abril, el propio Svend, Crisitan Osorio y yo hemos podido disfrutar de una de las rapaces más bonitas que pueden verse en nuestro continente.
Personalmente he estado viéndolo durante 3,5 horas. Ha sido una de las rarezas que más he disfrutado de todas las que he visto en España, y son unas cuantas... Quizá el tenerla a 15 minutos de casa haya influido... ;-)
Unas primeras imágenes.



Pero no solo el pájaro ha sido precioso. El machote estaba totalmente encelado, esto es, se dedicaba a cortejar a las hembras de los aguiluchos autóctonos, sobre todo, las de aguilucho cenizo. Pero hasta el punto de darles obsequios (en forma de topillos), como es típico en muchos cortejos de rapaces en que el macho entrega presas a la hembra en el aire, y las hembras despreciarlas. Me resultaba frustrante que no le hicieran caso.
Se dedicaba a hacer vuelos de cortejo, a chillar, a volar "tipo mariposa", a hacer tirabuzones pero no le hacían caso. Solo acababa llamando la atención de los machos residentes y le acababan azuzando.


Los arcos que describe en el aire, muy altos, son espectaculares. Y su reclamo es muy diferente al de los cenizos, distinguible muy bien y en la distancia. Aquí os dejo un momento de cuando llega al punto álgido del arco y luego se deja caer dando vueltas. Parece un ángel.

La siguiente imagen nos sirve para apreciar algunos detalles de su diseño en la parte superior. Vemos el gris claro uniforme, el obispillo blanco que destaca y el diseño de primarias negro característico, mucho menos extenso que en sus primos cenizos y pálidos.

En la siguiente imagen, aunque mala, vemos un macho de cenizo dándole tralla al forastero venido del Este y nos sirve, además, para ver las claras diferencias entre ambas especies.

Resumiendo, difícil de olvidar.
Por el lugar hemos visto otros pájaros, todas especies ligadas a los campos de cultivo de cereal. Así, hemos contado hasta 28 avutardas (casi todo machos haciendo "la rueda"), calandrias, collalbas grises... De interés, un búho campestre y un esmerejón, seguramente este, el último del año.
Y, por supuesto, aguiluchos cenizos. Algunos de ellos como este espectacular macho melánico, dueño y señor de una tierra de alfalfa. Su color es la antítesis de nuestro visitante oriental.


Por allí también pasaron una pareja de aguiluchos pálidos. Hice una foto del macho para ver las diferencias con nuestro papialbo.

Solo nos quedó por ver un aguilucho lagunero para poder haber anotado, en un rato, a los 4 aguiluchos del Paleártico Occidental en el mismo punto.
Pero la mañana no acabó ahí. Cuando estaba a punto de irme, Cristian y Svend, que se había ido antes, me avisan de que habían visto un buitre negro entre Belver de los Montes y Vezdemarbán y que venía dirección hacia este pueblo. Así que, como ya tenía los bártulos en el coche, decidí ir a su encuentro y tuve la fortuna de verlo de lejos, y de tomarle la siguiente foto. No, no es un ovni...
Difícilmente olvidaremos este 14 de abril de 2014. ¡Hasta la fecha es bonita!

viernes, 11 de abril de 2014

10/04/2014. Los Hociles en Pereruela

Visita exprés a tierras de la comarca de Sayago en una bonita mañana primaveral. Elegí un punto no demasiado alejado de Zamora capital, donde tenía que hacer unos recados a primera hora. Concretamente me acerqué a un sitio que conozco bien ya que mi padre me llevaba de niño, la ribera de Los Hociles, perteneciente al municipio de Pereruela. El tramo que mejor conozco es entre la carretera CL-527 y el pequeño pueblo de Sobradillo de Palomares, pedanía de Pereruela, entrada a la comarca de Sayago.
El objetivo de la visita era intentar anotarme todas las especies estivales, que pudiese, de monte mediterráneo para el Big Year y que están llegando en estos días. Estuve como 1,5 horas en el lugar, recorriendo casi 3 km de ribera a un lado y a otro de la carretera. Pude sacar 39 especies de aves entre las que estaban mis primeras observaciones del año de: curruca mosquitera, curruca zarcera, curruca mirlona, abejaruco común y alcaudón común. 
La lista la completan las siguientes especies: ánade azulón, cigüeña blanca, culebrera europea, águila calzada, milano real, milano negro, busardo ratonero, cernícalo vulgar, paloma torcaz, cuco común, abubilla, cogujada común, totovía, avión roquero, golondrina común, lavandera blanca, ruiseñor común, zorzal charlo, mirlo común, curruca carrasqueña, ruiseñor bastardo, chochín, alcaudón real, urraca, cuervo, estornino negro, gorrión moruno, gorrión chillón, pinzón vulgar, pardillo común, jilguero, verderón común, verdecillo común y escribano soteño. Con esto os podéis hacer una idea del tipo de hábitat que he recorrido y lo que se puede ver aquí en un ratín. Madrugando y en una mañana entera, esta lista, se multiplicaría por 2 casi seguro.
Además, en la rivera, huellas de nutria, 2 galápagos europeos y abundantes ranas comunes. En las orillas, 2 lagartijas colilargas.
Siento no tener muchas fotos pero es que dejé la reflex en el coche y solo cargué con la bridge, lo que hace que sacar fotos "al salto" sea más difícil.
Macho de curruca carrasqueña a tope, una de las aves más comunes en este lugar.

Águila calzada de morfo claro.

Lagartija colilarga juvenil.

Las praderas que hay entre la rivera y el monte, son una alfombra de color debido a la rápida floración de multitud de plantas. Esto, unido a lo benigno del día, hizo que hubiera una tremenda explosión de mariposas. Yo solo fui capaz de identificar 10 especies (no tengo experiencia) pero un buen aficionado hoy se hubiera puesto las botas.
La lista de lepidópteros quedó así: Colias alfacariensis, Euchloe crameri, Antocharis belia, Pieris brassicae, Pieris rapae, Pontia daplidice, Vanessa atalanta, Lasiommata megera, Lycaena phlaeas y Aricia cramera.
Además, un odonato: Sympecma fusca, una hembra.
Y unas fotos.
Antocharis belia. Un piérido espectacular.

Colias alfacariensis.

Aricia cramera.

Lasiommata megera.

De vuelta a Toro paré en las graveras de Coreses, donde estuve hace dos días. El objetivo era pillar a un macho de cerceta carretona que descubrieron ayer Maribel Martín y J.Alfredo Hernández y que, seguramente, yo me comí con patatas el día anterior.
Hoy la vi nada más llegar gracias a sus indicaciones y me ofreció, además, la posibilidad de retratarla cómodamente.

Aquí con una pareja de ánades frisos de la que no se separaba.

Detalle del macho de friso.

Para acabar me acerqué a la gravera donde descubrí los colorados hace dos días para comprobar si seguían, y así fue. El macho estaba "to bruto" y no paraba de hacerle monerías a las dos hembras.


Mi número de Big Year, a día de hoy, es de 179 especies en la categoría E1 (provincial).

miércoles, 9 de abril de 2014

08/04/2014. Polluela pintoja y patos colorados en Coreses

Los que seguís este espacio quizá estéis familiarizados con unas pequeñas graveras inundadas que hay a medio camino entre Zamora, capital, y la localidad de Toro, en el término municipal de Coreses. Es un lugar que frecuentamos de vez en cuando y del que, personalmente, ya os he hablado aquí varias veces. En muchas ocasiones da observaciones de interés y siempre he sostenido que deberíamos visitarlas más a menudo. El asunto es que  muchas están valladas y no se puede acceder, por lo que a saber que puede haber por ahí dentro. De todas formas, tenemos un buen puñado de ellas que sí son visitables (siempre con el cuidado que requiere acercarse a una explotación de estas) y que ayudan a pasar una buena mañana, como ha sido la de hoy.
Si juntas las fechas en las que estamos con charcas con agua y vegetación palustre, es muy probable que tengas un buen rato de bicherío. Esta mañana, en un pequeño paseo por el lugar, he observado en un momento 47 especies de pájaros aquí, y sin esmerarme demasiado. Dos de esas especies, de las que me gustan a mi, de las menos citadas en nuestra provincia.
Al poco de llegar y cuando revisaba la primera de las charcas, vi un galápago leproso encaramado a los carrizos. Deleitándome con su observación estaba cuando veo que, detrás de él, se mueve algo. Al momento, una bella y esquiva avecilla asoma de entre la vegetación y se expone por unos 5 segundos al sol. Se trataba de una polluela pintoja, pequeño rálido (de la familia de las fochas, gallinetas y rascones) de hábitos ocultos que es difícil de detectar aunque, su presencia, debe ser regular pero muy escasa en Zamora, durante los pasos migratorios. Tenemos poquísimas observaciones de esta especie en nuestros registros pero es muy probable que sea por falta de interés en buscarla en las fechas adecuadas. 
En lo que apareció reaccioné como un resorte a coger la cámara pero, cuando enfoqué, ya no estaba en el lugar. A los pocos segundos, volví a verla caminando paralela al agua pero sin asomarse, muy tapada por la vegetación. Solo era posible observarla con el telescopio. Desapareció enseguida, típico de un fantasma como este.
La segunda sorpresa del día me esperaba al finalizar mi recorrido lagunar, en la última parada. Aquí, me encontré con 3 patos colorados, 2 hembras y un macho. Esta es otra especie con pocas observaciones en nuestra provincia aunque, los últimos meses, están siendo prolíficas en ellas ya que, además de estos 3, se han visto 3 más en Villafáfila, de los cuales un macho está aún allí. Para que os hagáis una idea, tenemos las mismas citas, aproximadamente, de gaviota cana que de pato colorado, siendo la primera muchísimo más escasa a nivel nacional que el segundo.
Los patos, a diferencia de la polluela, se dejaron ver muy bien y se portaron de maravilla hasta que me fui. Dejo unas fotos de estas bellas aves.







Y la tercera observación más prestosa de la mañana, los galápagos leprosos. Es la primera vez que puedo mostrároslos aquí, así que estoy contento. Vi 3 ejemplares en total pero, seguramente, habría más con la subida de las temperaturas a lo largo de la mañana. Dejo fotos de todos.


Volviendo a las aves, obtuve datos de interés fenológico. Por ejemplo, anoté el primer carricero tordal del año, ya que pude oír dos ejemplares en dos charcas diferentes. Además oí también mis primeros ruiseñores comunes, que apenas se oyeron un par de días antes en otro lugar de la provincia y, para mi, mis primeros aviones zapadores. En la foto uno de ellos.

También otras estivales como: torcecuello, garza imperial, águila calzada, chorlitejo chico, cuco común, abubilla, golondrina común y mosquitero ibérico.
Foto testimonial de una de las dos garzas imperiales que vi.

Momento primaveral la danza de los somormujos lavancos.

El ave acuática más abundante aquí, la focha común.

Y lo más parecido a una polluela que puedo mostraros, la gallineta común.

Y un par de vistas de la charca donde vi los galápagos y la polluela. 

En la orilla de enfrente, estaban los reptiles y el ave.

El resto de la mañana la dediqué a hacer un reconocimiento por una de mis cuadrículas asignadas para colaborar en el "III Atlas de las Aves Reproductoras de España" y pasé por términos municipales de: Coreses, Algodre, Gallegos del Pan, Villalube y Malva. Aquí no vi nada reseñable pero añadí 8 especies más a la lista de la mañana, arrojando una cifra final de 55 especies. ¡Esto es primavera pura!
Todavía pude sacar media hora por la tarde y me acerqué a Timulos, en el Duero toresano. La única intención era sumar una especie fácil para el Big Year y lo logré, el martinete. Hace la especie nº 173. De momento estoy contento con la cifra porque me faltan muchas estivales e, incluso, alguna residente muy fácil como el (maldito por este año) martín pescador.
En Timulos, 3 martinetes y 5 garzas imperiales, como aves de interés. Además, las garzas reales en los nidos, las calzadas con las paradas nupciales y los milanos negros que lo llenan todo.
Foto de dos martinetes: ave de segundo año (subadulto) a la izquierda y ave adulta el de la derecha.

Un milano negro.

Y una paloma torcaz.