miércoles, 7 de diciembre de 2016

06/12/2016. Ánsar piquicorto en Villafáfila

Ayer fue un precioso día "invernal". Lo de invernal va entre comillas porque 13ºC a mediodía un 06 de diciembre no parece demasiado invernal pero...bueno. En la mayoría de la provincia había una intensa niebla
Así que con estas características, Manu Rodríguez y yo, decidimos a ir a pasar el día festivo con las familias a la Reserva. Dar un paseo viendo lo que saliera, meternos un buen menú en uno de los mesones de Villafáfila, que disfrutasen los niños y esperar el atardecer para ver el inmenso espectáculo. O sea, un día de esos sin muchas expectativas ornitológicas. Hay otras jornadas, cuando vas solo o entre pajareros, que te dejas el ojo en el telescopio y los prismáticos revisando cada pluma que está a tu alcance. Hoy no sacamos los telescopios hasta las 16:30 y a los pocos segundos de hacerlo... ¡ánsar piquicorto! 
Llevábamos sin sacar un piquicorto en Villafáfila, ¡casi tres años!, desde enero de 2014 (J.Barrueso et al.).
Este de hoy estaba en la zona oriental de la Salina Grande inmerso en un gran grupo de ánsares comunes. Con esta ya son 4 especies de gansos durante este invierno -común, careto, piquicorto y barnacla cariblanca-. Lejos quedan los inviernos en los que podías ver casi todas las especies del Paleártico Occidental pero hay que conformarse y adaptarse a los tiempos.
Unas fotos.

Pastaba y descansaba tranquilamente hasta que el paso constante de grupos de ánsares hacia otras zonas hizo que algunos se levantaran, entre ellos, nuestro piquicorto.

La bridge no es el mejor instrumento para hacer fotos en vuelo pero, a veces, suena la flauta...

No lejos de allí, en el pequeño canal de agua que recorre la Salina Grande y que es el único punto navegable para patos descubrimos un híbrido ánade azulón x silbón europeo, un macho. De hecho compartía lugar con las dos especies que lo engendraron. Según parece este híbrido no es nada raro en libertad. Y es que se ha demostrado la hibridación del ánade azulón con, nada menos, que otras 62 especies de anátidas.
Híbrido Anas platyrhynchos x Anas penelope.

En la misma zona leímos un collar, NK6, que es la primera vez que se lee en España. Más que nada porque Arne Follestad lo marcó en Noruega el pasado mes de julio.

Y del resto de especies muy pocos datos, como podéis imaginar. Con cuatro niños jugando a nuestro alrededor la cosa se pone difícil. 
Aún así centré esfuerzos en contar los tarros blancos, como siempre, dando el resultado de 106 ejs. -3 individuos más que el pasado recuento-. Siguen estando concentrados en 3 únicos puntos. Estos son los de la laguna de San Pedro, en Villarrín de Campos, donde se ven muy bien.

Y de la siguiente imagen estoy muy orgullos pues es de las primeras que hace Diego Rodrigo que, por el nombre, ya os imaginaréis quien es.

También en San Pedro había un par de combatientes junto con avefrías.

Nueva visita a la Reserva y nuevo disgusto. Si en días anteriores han sido coches y motos los que han causado molestias a la avifauna de la Salina Grande, como ya os he contado en las entradas anteriores a esta y que podéis releer si queréis, en un día de caza como fue ayer pues imaginad.
Sobre las 17:15 horas nos encontramos un joven aguilucho lagunero cerca de nuestra posición, posado en el suelo en una postura rara. Nada más verlo, gente con experiencia como Manu y yo, sabíamos que no estaba en plenas facultades. Revisado con el telescopio vimos que tenía la parte izquierda de la cara dañada, con un ojo en mal estado. Decidí acercarme y levantó el vuelo con dificultades, volando varios metros y tirándose -lo de posarse era imposible- al suelo de nuevo. Al volar vimos que solo le quedaban dos plumas caudales y que colgaba una de sus patas. Este pájaro había sido tiroteado con casi toda seguridad y, lo peor, está sentenciado.

Ayer, a última hora de la tarde, bajó una niebla muy densa en pocos minutos que lo cubrió todo. A pesar de esto, cuando comenzaron a entrar gansos a la Salina Grande para pasar la noche, se oían tiros por todos lados. Recordemos que está prohibido cazar con niebla. En ese momento mi familia, la de Manu y yo estábamos en el observatorio de Otero esperando la gran entrada que, por desgracia, se vería frustrada por la niebla. Allí había un montón de gente venida de fuera, algo típico en un día festivo de diciembre aquí. Gente que ha hecho muchos kilómetros para disfrutar de Villafáfila y que se ha dejado el dinero en los restaurantes de la zona. Habría unas 30 personas y, la mayoría, estaban escandalizadas por el bochornoso espectáculo. Para mí esto es una auténtica vergüenza. Que gente venga a disfrutar de uno de los tesoros de mi querida Zamora y se encuentren con que la banda sonora de las tardes de un día como el de ayer son los tiros de las escopetas en vez de los graznidos de gansos y grullas, es lamentable. Algunas personas las imágenes que se llevaron de la R.N. Lagunas de Villafáfila fue, por la mañana, ver como algunos cazadores acribillan a los gansos según salen de las lagunas. Esto es penoso.
Pero bueno ayer, al menos, la Guardería estaba por la zona. Estaba para controlar a la gente que estábamos en Otero...
La Administración mira para otro lado. Yo quiero verlos así y la Reserva se creó para esto, no para verlos llover muertos del cielo.
 

domingo, 4 de diciembre de 2016

01/12/2016. Buenos números en Villafáfila a pesar de todo...

Aunque la jornada de campo del pasado día 01 fue mucho más amplia, lo realmente interesante lo viví por la tarde en Villafáfila. Amanecí en el embalse de Ricobayo, zona entre Montamarta y San Cebrián de Castro, de ahí subí hasta el norte de la provincia, a la sierra de Carpurias para visitar el parque eólico de Las Labradas pero viendo el estado de flojera general del lugar, me fui a mediodía a Villafáfila.
Compartí almuerzo con mi amigo Pepe San Román y después ya me acompañaría hasta el fin de la jornada. Dimos la vuelta de rigor a la Casa del Parque para controlar, sobre todo, los porrones -sin novedades- y luego ya hicimos dos puntos en la Salina Grande, hasta el anochecer.
Como sabéis los que me leéis habitualmente, por aquí estamos sin agua. Pero lo sorprendente es que, a pesar de esta circunstancia, estemos teniendo un principio de invernada muy decente para algunas especies, sobre todo, el ánsar común. La entrada al atardecer de este día fue impresionante. Los 3 que allí nos encontrábamos, Jose Javier Orduña además de Pepe y yo, coincidimos en que hacía tiempo que no vivíamos una entrada de gansos semejante. Ni mucho menos como a mediados de los 90's, cuando tuvimos el pico máximo histórico de invernada de esta especie aquí, pero sí que hacía varios años que no veíamos semejante espectáculo.
Ahora falta resolver las dudas y ver si este número solo es una eventualidad debida a que la especie está en estos días en un paso intenso y esa tarde solo coincidieron los invernantes residentes con invernantes en paso o es que, realmente, hay una invernada mejor que en años previos. Como no hay censo oficial hasta mediados de mes pues, de momento, nos quedamos con las dudas.
Pero no solo los gansos han ofrecido buenos números. Hay varias especies que comienzan a mostrar su presencia en este invierno de Villafáfila con números notables. Como siempre centré mis esmeros en contar de manera concisa los tarros blancos, como desde hace 5 inviernos. El número de este día ya fue de 103 ejs. repartidos en dos núcleos, uno en la laguna de San Pedro (15) en Villarrín y el otro en la Salina Grande (88) en Villafáfila. 
Estos son parte de los primeros.

Hay presencia de todas las anátidas comunes, destacando el número ya de cercetas y silbones, además del azulón, claro.
Cercetas comunes en la laguna de San Pedro.

Y sigue el macho de ánade rabudo en la Casa del Parque. Además había un pequeño grupo en la Salina Grande, zona de la rasa.

Buen grupo hay también de limis formado por: avoceta común (12), correlimos común (131), correlimos menudo (1), aguja colinegra (1), combatiente (51) y zarapito real (8), además de avefrías, agachadizas comunes y algún andarríos grande. En la imagen los correlimos en primer plano y unas pocas avocetas ya preparando el dormidero.

Bonito espectáculo también el que nos ofrecieron las gaviotas reidoras. Puntuales a su hora cayeron del cielo procedentes de no se sabe donde; seguramente del embalse de Ricobayo o del vertedero de Zamora.

Con las últimas luces hicimos el recuento final arrojando la cifra de 394 gaviotas reidoras y 3 gaviotas sombrías.

Justo antes nos dio tiempo a leer un collar B[NR4]. Arne Follestad lo marcó en julio de 2014 en Slibraken, Noruega. Hasta ahora había visitado Dinamarca, Alemania y Holanda. Esta es la primera vez que se lee en España.

Un día más, y ya van dos seguidos, el lugar vuelve a sufrir molestias en una hora crítica como es el atardecer, cuando más aves acuden a la laguna. Si en la vez anterior fue un coche el que, ni corto ni perezoso, atravesó la cuenca, en este día fue un motorista el que se dedicó a correr con su moto, muy ruidosa, el borde lagunar levantando todo lo que había en su radio de acción. Además desde nuestra posición no apreciamos que llevara matrícula (algo común por desgracia en estas tierras) lo que nos da una información rigurosa del tipo de persona que va sobre ese vehículo y sus intenciones y que no voy a calificar de forma explícita en público. Ahí tenéis su foto. A ver si la Guardería toma nota y evita estos problemas que sufrimos día tras día. Recordemos que el acceso ahí está PROHIBIDO.

Por lo demás otro atardecer para recordar...

La siguiente foto la hizo José Javier con mi cámara pero por defecto puse mi nombre.

Pero como ya conté al principio mi jornada empezó al amanecer. El embalse de Ricobayo está bajo mínimos. Esto hace que apenas haya agua estancada salvo en algún tramo como en Montamarta. Entre San Cebrián y Perilla ya solo es el río Esla. Está tan bajo el nivel que afloran viejas construcciones como este puente que debió servir como travesía hace muchos años, antes de quedar sumergido por las aguas del pantano.

La zona de Valclemente, un lugar ideal para ver aves con unos niveles de agua decentes, se encuentra así.

Pero en Montamarta sí había algunas cosas de interés como 5 porrones europeos, 1 gaviota sombría y, sobre todo, 1 tarro blanco. Este último debe de ser uno de los dos que aparecieron en septiembre. Fuera de Villafáfila esta especie no es nada común en Zamora. Los somormujos lavancos arrojaron la cifra de 403 individuos, lo que vuelve a constatar que este es el mejor punto de invernada de la especie en nuestra provincia.
Y antes de ir a Villafáfila estuve en Las Labradas, en la sierra de Carpurias, entre Arrabalde y Villaferrueña. La zona que más me gusta es la del castro de los astures -II Edad del Hierro- pero decidí ir al parque eólico en busca de alguna especie montana que ya se ha visto por aquí (acentor alpino y gorrión alpino). No se movía ningún pájaro salvo un grupo de perdices rojas y alguna curruca rabilarga. Eso sí, la meseta del castro se ve imponente desde aquí, sobre la vega del río Eria.

domingo, 27 de noviembre de 2016

25/11/2016. Barnacla cariblanca en Villafáfila

Hace dos días hice una nueva visita a la R.N. Lagunas de Villafáfila. Bajo un cielo gris y un viento persistente, cansino y muy frío del noreste estuve observando lo que se movía por las escasas zonas con agua que tenemos a estas alturas. 
Parece que en estos días estamos teniendo entrada de aves pero aquí, aunque los números de gansos son ligeramente superiores a años anteriores por estas fechas, hay otras especies que este año no están prácticamente presentes. Por ejemplo, después de unos inviernos con cifras récord de avefrías (7.000-10.000 ejs.) este año apenas hay una invernada residual. Otra especie que estoy echando de menos es el chorlito dorado europeo, al que ni siquiera he detectado en mis últimas visitas.
Por contra, como ya he dicho, no parece mal año de gansos -comparando con los últimos inviernos, no con las cifras históricas aquí- pero es una lástima que no tengamos agua pues, supongo, aguantarán poco. Y entre ellos apareció una barnacla cariblanca a principios de mes y que no he podido disfrutar hasta ahora. Ya llevaba varios inviernos sin ver a esta especie aquí. Lejos quedan aquellos años en que teníamos 10-15 individuos pasando la temporada invernal en Villafáfila. Se ha rarificado mucho y en pocos años será toda una rareza, no solo en Zamora sino en todo el país.

Pero si la barnacla me agradó, la observación de 5 búhos campestres juntos fue lo mejor del día. Además si sorprendes a estas aves a primera hora de la mañana suelen mostrarse confiadas y te permiten llevarte imágenes de recuerdo bastante decentes.
Aquí un adulto.

Y aquí un ave de primer invierno, es decir, nacida la pasada primavera. Su cara oscura con aurículas poco pobladas que le dan un aspecto menos cabezón, el tono marrón chocolate del plumaje en general, esa cola con fondo de color crema debajo de unas barras anchas y oscuras delatan que es un ave joven, nacida vete tú a saber donde.

También interesante el número de combatientes. Básicamente estaban divididos en dos grandes grupos, el más numeroso de 56 aves, y sumando entre los dos salieron 95 ejs. El bando más grande se alimentaba en compañía de estorninos pintos y avefrías en un campo arado recientemente en la zona de La Parva.

Otro limícola con buena presencia en estos días es la agachadiza común. Hoy pude disfrutar de varias que se alimentaban en los montones de estiércol fresco como si fueran estorninos, algo que no había visto nunca antes. Sí es verdad que alguna vez he levantado alguna gacha de estos lugares pero siempre pensé que se alimentaban en los charcos que se forman alrededor. Pero hoy he podido ver como inyectan su largo pico entre el excremento animal, en busca de invertebrados supongo.

Eso sí, aquí su mimetismo funciona estupendamente.

Otros limis de interés fueron: 1 avoceta común -especie que tiene aquí una pequeña población invernante, por lo que llegarán más- y un grupo de correlimos comunes que no pude contar.
Volviendo con las anátidas, parece que hay entrada de rabudos estos días. Esta jornada vi un macho solitario en las lagunas de la Casa del Parque pero sé que ayer mismo ya se ha visto algún buen grupo.
Este es el mío.

Los porrones moñudos hoy fueron 15 y, con ellos, 1 solitario porrón europeo.
Los estorninos pintos ya ocupan sus puntos de alimentación con el alboroto típico de estos pájaros.

Y el cielo se llena con las grandes "V" de gansos y grullas, sobre todo, en las primeras horas de la mañana y en las últimas de la tarde.
Ánsares comunes sobre Otero de Sariegos.

Grullas.

Por supuesto conté todos los tarros blancos que vi, arrojando una cifra final de 65 ejs.

Desde este día 25 hasta hoy (día 27) ha estado lloviendo. Aún desconozco la cantidad exacta pero cualquier gota es y será bienvenida.

sábado, 19 de noviembre de 2016

18/11/2016. Villafáfila a medio gas

Ayer hice una visita continua, de mañana y tarde, a la R.N. Lagunas de Villafáfila. Sin objetivos concretos salvo buscar un halcón que se vio a principios de semana y que podría ser un halcón sacre pero del que hay bastantes dudas o yo, al menos, las tengo.
Gran parte del día tuve la compañía de amigos como Nuria Álvarez-Acevedo -con su pequeña Zarza- o Pepe San Román.
La Reserva vuelve a pasar por un momento duro de sequía para el mes del año en el que estamos. Apenas han caído aquí 5l. lo que es muy insuficiente para lo que necesitamos que llueva y que el lugar este, como mínimo, decente para albergar una invernada como cabría esperar -tendrían que caer un mínimo de 40-50l.-. 
Se da la circunstancia además de que el primer censo de aves del invierno ha arrojado la cifra de 4.000 gansos. Este número es superior a lo que se venía registrando en estas fechas durante los últimos años. Parece ser que la cosa invernal se ha puesto dura en Escandinavia y empuja aves hacia el sur. Una pena que no tengamos agua para hacerles decidirse por invernar aquí.
Entre lo más interesante que he visto ha sido el número de tarros blancos. Conté todos los que me encontré -como siempre durante los últimos 6 inviernos-, dando una cifra final de 87 aves. Comparando esta cifra con los 5  últimos años en estas mismas fechas podemos ver que el tarro blanco no solo sigue cumpliendo sino que sigue aumentando su presencia en Villafáfila. Estos son mis números para mediados de noviembre: 64 ejs. (2011), 28 ejs. (2012), 78 ejs. (2013), 56 ejs. (2014) y 31 ejs. (2015). Y estos 87 individuos deberían ir a más pues el máximo de la invernada lo alcanzamos a partir de mediados de diciembre. Ayer había tarros blancos en los únicos puntos con agua: Salina Grande, Casa del Parque y laguna de San Pedro.
Sin duda la anátida más bonita de las que tenemos aquí.

En esta imagen se distinguen perfectamente dos aves adultas (izquierda y centro) y resto de aves de primer invierno.

Revisando bandos de gansos, tampoco tuve la fortuna de repasar muchos grupos salvo uno a primera hora, me encontré con un collar noruego. Según la base de datos de la Casa del Parque es su primera lectura aquí: B[LZ5]. Y, por cierto, el collar está puesto al revés; esto no afecta a la lectura de las dos letras pequeñas pero sí a la principal de la serie, la "L". Podéis verlo en la segunda foto.

Una de las noticias del día fue la aparición a primera hora de un dormidero importante de búhos campestres, con más de 20 ejs., en un lugar bastante accesible. Como me enteré cuando ya iba de camino decidí ponerlo en mi agenda del día. Cuando llegué al lugar había un coche con un fotógrafo cerca de allí y decidí pasar de largo, no sea que fuera a levantar la liebre y por mi culpa las aves sufrieran molestias. Soy consciente de que podría haber sido un fotógrafo con una ética exquisita pero son ya tantas decepciones que decidí dejarlo para más tarde.
Después de comer coincidimos con una persona y mis peores augurios se hicieron realidad. Este tipo, a pesar de venir de fuera, ya conocía la noticia del dormidero de aves y nos dijo que sobre las 12:00 h., es decir, una hora y pico después de haber estado yo solo y haber pasado de largo, había dos fotógrafos persiguiendo búhos en el lugar. Una vez más... ¡lamentable!
Nuria y yo pasamos por allí sobre las 16:00h. y solo pudimos ver un ave de las 20 que debía haber originalmente, la de la foto.

Además de 4000 ánsares, 1000 grullas, 87 tarros, y varios miles de otras anátidas (azulones, frisos, cucharas, cercetas comunes y silbones) pude ver otras cosas de interés. Limícolas por ejemplo (totales): combatiente (42), zarapito real (4), agachadiza común (21), correlimos común (28), aguja colinegra (5), andarríos grande (1) y avefrías europeas (+2000).
Y gaviotas: reidora (64) y sombría (3).
Una de las agachadizas en las lagunas de la Casa del Parque.

Además de las especies de anátidas citadas arriba, otras dos: porrón europeo (1) y porrón moñudo (12), números muy bajos.
Pareja de porrones moñudos.

Bonito macho de colirrojo tizón.

Un colega que me he echado las últimas visitas, un mochuelo europeo que vive en la Casa del Parque y que, desde hoy, bautizo como Pepe, en honor al biólogo del centro, amigo mío. 

Un par de zampullines comunes.

Y en cuanto a espectáculos que ofrece Villafáfila en estas fechas está la entrada de gansos y grullas a la Salina Grande a última hora del día. El de ayer fue tremendo pues vivimos un gran momento para disfrutar de ambas especies. Eso sí ¡abríguense mucho!

Me resultó curioso que ayer había gente buscando el ánsar chico que empieza a hacerse famoso. A mi me parece muy bien que vengan a verlo pero no lo entiendo. Es una gallinica de Dios. El problema es que, como nos temíamos cuando apareció en la Casa del Parque en septiembre, sale a comer por los campos de alrededor con los ánsares salvajes y ahí viene el lío. Porta anilla de colección en la pata derecha y está muy cojo así que, por favor, cada vez que vengáis y lo veáis hacedlo saber, que no haya gente que se mete muchos kilómetros y luego se entera de que es un escape, como pasó ayer. Aquí lo tenéis.

Y ahora una de un cafre común Homo cafrensis. ¿Qué la Salina Grande está seca? ¡Pues ya tengo mi atajo para no rodearla! Este tipo pasó por mi lado y, después de haberse saltado dos "Prohibido el paso" fue a hacer lo propio con un tercero a la otra orilla... ¡lamentable! Y por lo visto es de Villafáfila, o sea, es de un pueblo cuyo nombre es conocido internacionalmente por, precisamente, lo que él no cuida ni respeta. Así demuestra él el orgullo que siente por su pueblo.
A última hora de la tarde dos personas y un perro hacían lo mismo pero andando. Creo que va siendo hora de que la Guardería tome cartas en el asunto y haga respetar las normas, ya no solo las mínimas sino las impuestas por la Administración. En 8 horas allí no me cruce ni un solo coche de los agentes. Ya no digo que tengan que vigilar cada camino que, al fin y al cabo, mientras no se salga de ellos no se produce demasiado daño en estas fechas pero lo de circular fuera de ellos cuando miles de aves catalogadas lo están usando y hay señales que lo prohíben... ¡en fin!