lunes, 7 de noviembre de 2011

06/11/2011. Un par de sorpresas personales por Villafáfila

Después de varios días de lluvia y de no poder salir al campo, he aprovechado la tarde de hoy para acercarme a Villafáfila. Día de sol pero con un viento N-NO que imponía abrigarse en medio de la estepa cerealista ya que no hay refugios. En cuanto al agua, un poquito decepcionado debido a que pensaba que las lagunas habían cogido mucha más. Bien es cierto que hay una lámina bastante más grande que lo que había en la Salina Grande pero Barillos, El Roal, La Rosa, Paneras y La Fuente, siguen secas del todo. La zona de La Parva sí que ha cogido algo y en los próximos días podría ser un buen sitio para buscar a los limícolas invernantes.
En el título os hablo de "sorpresas personales" ya que he tenido dos observaciones que no había anotado nunca antes aquí. La primera ha sido la observación de un elanio común, joven, sobrevolando la Salina Grande. La importancia de esta cita para mi es que, aunque sí he visto elanios muchas veces dentro de los límites de la Reserva Natural, nunca lo había visto sobrevolando el complejo lagunar. Pasó de sur a norte luchando contra el viento y parecía una gaviota sobre el agua en vez de una preciosa rapaz. Foto testimonial donde, por cierto, se le aprecian perfectamente las "escamas" del dorso que nos dicen que es un joven nacido esta pasada primavera. Mi segunda observación sorpresiva del día ha sido un chorlito gris, joven también. Y es que es la primera vez que detecto a esta especie en paso postnupcial en Villafáfila. En prenupcial es una especie regular y, en ocasiones, se han registrado grupos que rozan e, incluso, superan la cincuentena de ejemplares, casi siempre, en el mes de mayo. Pero nunca en mi vida lo había visto en paso postnupcial, por lo que es una alegría personal.
Con el chorlito gris suman 9 especies de limícolas vistas, número muy respetable para estar ya a primeros de noviembre. Las observaciones se han repartido de la siguiente manera, todas en la Salina Grande y alrededores: chorlito dorado europeo (6), cholito gris (1), combatiente (2), correlimos común (14), chorlitejo grande (5), correlimos menudo (1), avefría europea (varios cientos), andarríos grande (1) y agachadiza común (4). Una de estas últimas al atardecer, ya casi denoche, en la balsa de decantación. Foto testimonial de su levantada.
De anátidas, las verdaderas protagonistas del invierno, cosas majas también. De los ánsares caretos vistos desde mediados de octubre, hoy he localizado 3 ejs. en el mismo sitio de siempre, entre unos 300 ánsares comunes. El número de estos últimos no acaba de arrancar... En la balsa de decantación ha aparecido un macho de porrón moñudo. Del resto, un gran grupo de unos 1000 azulones destaca sobre lo demás, pero también hay presencia de otras especies que, en números aproximados, quedarían así: silbón europeo (15-20), cerceta común (40-50), cuchara común (100) y tarro blanco (34, exacto). Foto de la novedad en forma de porrón moñudo, macho adulto.
Hoy he tenido varias observaciones de bisbita alpino, lo que nos dice que ya están aumentando su número de manera efectiva y notoria. Este pájaro está muy ligado al agua así que, supongo, que el aumento de esta habrá influído también en su mayor número. Foto.
He visto pocas grullas hoy, apenas, unas 250-300. Mi teoría es que debido a la cadena de borrascas de la última semana, muchas de éstas deben estar retenidas en Francia y, en cuanto pasen, seguirán su viaje al sur. Al no llegar efectivos nuevos, las de Villafáfila (recordemos que es un lugar de paso pero no de invernada salvo unas pocas centenas de efectivos) han seguido migrando y, por eso, vamos perdiendo grullas aquí. Según se ha comentado hoy en los foros, parece que se ha reanudado el paso de esta especie por el cantábrico oriental, provincia de Guipúzcoa concrétamente, por lo que podrían llegar nuevas grullas durante los próximos días.
Los estorninos pintos ya forman grandes bandos, tanto en los campos de labor como en los pueblos. Con una bonita luz de atardecer me entretuve en hacerles unas fotos ya que ganan mucho vistos de cerca y con esa atmósfera cálida del fin del día. Si hace unas semanas eran los pintos los que había que buscar entre los estorninos negros, hoy era al revés. Aquí uno de ellos.







En las inmediaciones del puente romano vi un macho adulto precioso de lavandera blanca enlutada que no pude fotografiar ya que no aguantó nada. Pero en el mismo sitio donde estuve fotografiando a los pintos había casi una docena de lavanderas blancas, todas de la subespecie nominal, alba. Una de las cosas que más me gusta de la familia de las lavanderas, en cualquiera de sus especies, es la alta variabilidad que hay de unos individuos a otros (machos, hembras, jóvenes) y, en esta época de mudas, más aún. Como ejemplo dos ejemplares con un panel alar (cobertoras grandes, medianas y pequeñas; y primarias, secundarias y terciarias) diferente. En el primer individuo predominan los bordes blancos anchos de estas plumas, lo que da un aspecto completamente de este color al ala cerrada.

En este segundo es todo lo contrario, los bordes blancos son más finos y el centro de las plumas más oscuro, lo que hace que dicho panel con el ala cerrada predomine el negro.

Y acabo con un par de fotos de recreo. En esta primera un macho adulto de cernícalo vulgar, que ya estaba cansado de mostrar jóvenes.

Y este es el mismo alcaudón real del otro día que se ha dejado arrimar un poco más. A ver si a lo largo del invierno...

Y nada más.

Quiero dar las gracias a los ya 60 seguidores que tiene este espacio, en apenas 7 meses... Y a los que lo seguís, sin mostrar públicamente vuestro interés, pues también; como así me lo muestran las magníficas estadísticas que vamos obteniendo... A todos ¡GRACIAS!

1 comentario:

  1. De nada, Alfonso.
    Te seguimos con agrado.
    ¡Pero mira que son bien parecidos esos "pintos"!

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