lunes, 30 de julio de 2012

29/07/2012. Carraca a orillas del Esla

Ayer, día 28. por la tarde los colegas pajareros Cristian Osorio y Svend K. Petersen (danés casado en Villarrín de Campos y que nos visita en varias ocasiones al año), localizaron una carraca europea en el t.m. de Bretocino, justo a medio camino entre la comarca de Tábara y la de Los Valles y Benavente. Esta zona está regada por el gran río Esla, embalsado aquí ya, lo que hace que sea una zona muy buena para observar pájaros.
Hace ya unos cuantos años que la carraca se vende muy cara en la provincia de Zamora de donde se extingió como reproductora hace una década. Solo es durante estas semanas centrales del verano cuando podremos tener la oportunidad de intentar verla debido a la llegada de ejemplares jóvenes en dispersión, subadultos no reproductores o adultos que han acabado la nidificación y buscan lugares con alimento abundante antes de irse al sur. Sin duda, Svend y Cristian tuvieron mucha suerte, y buen ojo, al poder localizarla y, como no, desde aquí quiero agradecer públicamente las referencias que me brindaron para poder dar con ella, nada fácil debido al gran y uniforme territorio por el que se movía.
Las circunstancias y la suerte quisieron que yo estuviera pasando el fin de semana en Morales de Valverde, pequeño pueblo que está a pocos kilómetros de Bretocino, y que tuviera la intención de salir de campo hoy. Mis planes eran otros pero al ver el mensaje de ambos en el foro NaturZamora antes de acostarme anoche, hicieron que cambiara un poco mi ruta. De todas formas mi intención era acabar en Villafáfila y, para ir desde Morales, tengo que pasar por Bretocino obligatoriamente.
El día lo empecé a orillas del río Tera, en Mózar de Valverde. Quería dedicar un rato a las libélulas que abundan en este afluente del Esla. Pero lo temprano del momento (08:00 hrs.) y el fresco con el que amaneció el día (13ºC) debió hacer que no se movieran a esas horas. Solo localicé un pequeño dormidero (o zona de reposo) de Calopteryx xanthostoma, compuesto por un par de decenas de ejemplares, todos machos salvo una hembra. En cuanto a los pájaros, los típicos de ribera: pito real, pico picapinos, mosquitero ibérico, pinzón común, ruiseñor bastardo, etc. Con este panorama, rumbo a Bretocino en busca de la carraca.
Pude verla nada más llegar gracias a las brillantes indicaciones de sus descubridores. Tuve la suerte de que voló desde una encina junto a la carretera lo que llamó rápidamente mi atención. Si hubiera estado posada más en el interior del monte, se me habría pasado seguro... Bajé del coche para hacerle unas fotos en vuelo, que son las que véis, y no me dió tiempo a hacerle nada más. Se posó en la lejanía y la estuve disfrutando un rato con el telescopio pero decidí no acercarme demasiado ya que estaba muy inquieta y no paraba de volar de un árbol a otro. Siento la calidad de las imágenes para con un ave tan espectacular pero la distancia y lo nublado del día (y mi nula capacidad para hacer fotos buenas) no daban para más.


En cuanto al resto de pájaros, los típicos del monte abierto mediterráneo en la provincia de Zamora. Me dí un paseo de una hora y pico, disfrutando de esas aves que no veo a diario debido a mi obsesión con las aves acuáticas y la R.N. Lagunas de Villafáfila (¡vaya, ya tuve que  mencionarla otra vez!).
Pude ver grupos familiares de cogujada montesina, alcaudón común, alcaudón real, corneja negra, curruca rabilarga y 4 codornices juntas que me salieron de los pies (supongo que una pareja y dos jóvenes de este año). También ejemplares de mosquitero papialbo, busardo ratonero, águila calzada, abubilla, grupos numerosos de gorrión chillón, una concentración de cernícalos primillas y, a lo lejos, una hembra o joven de aguilucho cenizo. Os dejo una foto de una joven cogujada montesina.
Por un momento, ya que durante la mayoría de mis ratos de campo se me olvida, estuve pendiente de las mariposas. Solo detecté dos especies pero sin ponerle demasiada pasión, la verdad y, como ya he dicho, la mañana estaba nublada y fresca lo que condicionaría el vuelo de estas. Identifiqué Hipparchia statilinus (sátiro moreno) y Brintesia circe (rey mozo), dos de las mariposas más miméticas que conozco cuando se posan. Si lo hacen sobre la corteza de una carrasca y no sabes el punto exacto, cuesta dar con ellas aunque estés encima. El reverso de sus alas está diseñado para eso.
Ejemplar de Kanetisa circe.
Ejemplar de Hipparchia statilinus.
Desde Bretocino fui siguiendo ruta, poco a poco, hacia Villafáfila, mi objetivo final. En vez de ir por la ruta convencional, ya de estar aquí, fui a cruzar el río por el mítico Puente Quintos, lugar de unión de varios t.m.: Moreruela de Tábara, Faramontanos de Tábara y Granja de Moreruela. Aquí, además de las aves típicas de las aguas de ribera: garza real, ánade azulón, focha común, gallineta común, milano negro, etc..., pude ver una pareja de alimoches comunes adultos y un milano real.
Acabo con las fotos que hice de Calopteryx xanthostoma en Mózar de Valverde. En la primera, un macho atrapado en  una tela de araña.
Macho a contraluz.
Y la única hembra que vi, también a contraluz, pero que me sirve para mostrar las diferencias entre ambos sexos.
Y el Puente Quintos sobre el río Esla.
En próximos días el resto de mi jornada de campo con colofón final en Villafáfila. Sobra decir que no había nada de interés que necesitara de la urgencia de una publicación para darlo a conocer, si no, habría ido todo en esta entrada. Lo mejor del día la carraca que, seguramente, será la única que vea este año en mi querida provincia.

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